Decenas de miles de judíos de habla hispana han viajado este año a la ciudad ucraniana de Uman para celebrar Rosh Hashaná, el año nuevo judío, junto a la tumba de Rabí Najman de Bréslev. Este evento se lleva a cabo a pesar de las complicaciones que presenta el acceso a Ucrania, debido al cierre del tráfico aéreo por la guerra en curso.
“Salimos el miércoles y llegamos a las cuatro de la mañana de hoy lunes”, relata Daniel Srugo, un judío de 29 años de Ciudad de México. Él visitó Uman por primera vez a los seis años y ha recorrido la famosa calle Púshkina que conduce a la sinagoga. Su viaje incluyó escalas en Londres y Kosice, en Eslovaquia, seguido de un trayecto de veinte horas por carretera para visitar otros lugares de sepultura de rabinos jasídicos en Hungría y Ucrania.
Daniel viaja acompañado de su hermano, sus dos sobrinos y otros miembros de la comunidad judía de Ciudad de México. Más allá de las dificultades del viaje, pasar Rosh Hashaná en Uman conlleva un gran esfuerzo económico. Una habitación en los hoteles cercanos a la tumba de Rabí Najman puede costar hasta 1.000 euros por noche.
“La inversión es pequeña para lo que prometió el rabino”, comenta Benjamín Srugo, hermano de Daniel, quien viaja con sus hijos de 11 y seis años. “Nosotros hacemos nuestra parte y lo dejamos en sus manos”, añade.
Abogado ante el ‘tribunal celestial’
Isaac Pérez, un granadino que reside en Uman desde el verano de 2022, ha regresado a su fe ancestral a través de la ‘brit milá’ (circuncisión) en la comunidad judía local. Convertido de un exbailaor de flamenco a un devoto religioso, Pérez explica la importancia de Rosh Hashaná: “Es el juicio de todo lo que uno ha hecho, y es en Rosh Hashaná cuando Dios y las cortes celestiales deciden qué se te otorga para el año siguiente.”
Desde la Comunidad Judía de Madrid, os deseamos a todos un buen año 5786. Que la salud y la alegría os acompañen en este Nuevo Año a vosotros, a vuestras familias y a vuestros seres queridos. ¡Feliz y dulce Año Nuevo! ¡Shaná Tová! #RoshHashaná
Intercesión ante Dios
El movimiento Bréslev sostiene que el alma de su fundador, Rabí Najman, tiene la capacidad única de interceder directamente ante Dios, lo que resulta en un juicio favorable para aquellos que pasan el año nuevo junto a su tumba. Esta creencia atrae a judíos de diversos orígenes y condiciones, desde expresidiarios hasta intelectuales que buscan claridad espiritual.
Contra la culpa y la desesperanza
“Él dejó escrito: incluso si tú estás en el pozo más profundo de toda tu vida, yo tengo el permiso del Rey, de Hashem (Dios) para sacarte del infierno”, dice Isaac Pérez, quien describe a Rabí Najman como un abogado con acceso directo al juez más alto. Además de su rol como guía espiritual, los seguidores ven en él un ‘coach’ que les ayuda a enfrentar su examen del año sin sentirse abrumados.
Isaac reflexiona sobre los sentimientos de culpabilidad que pueden surgir: “Cuando hacemos algo que nos hace sentir culpables, nuestra parte oscura trabaja para convencernos de que no valemos la pena. Rabí Najman ha dicho que eso es absolutamente falso y que la desesperanza no existe, porque en cada momento de oscuridad hay un momento de luz que debemos buscar.”
