El diestro Curro Romero, considerado una figura emblemática de la tauromaquia en Sevilla, se encuentra actualmente en el Hospital Macarena de Sevilla, recuperándose de una grave crisis respiratoria. Esta situación ha sido confirmada por fuentes cercanas a su familia a la agencia EFE.
Con 91 años, el también conocido como ‘Faraón de Camas’ contrajo hace unos días la COVID-19 y ahora presenta un cuadro de neumonía que exige su permanencia en observación. Según información de los allegados, “ha pasado la noche tranquilo, evoluciona bien y está pendiente de ser trasladado a una habitación”. No obstante, la familia se muestra optimista, aunque cautelosa dada su avanzada edad y el delicado estado de salud del torero.
Estos problemas médicos se suman a una infección de orina y a la crisis respiratoria que lo llevaron a ingresar en el hospital en dos ocasiones el pasado mes de mayo. Justo un año antes, sufrió una fractura en la cabeza del fémur, que requirió una intervención quirúrgica en el mismo hospital, un centro especializado para el torero camero. Cabe recordar que en 2018, superó un cáncer de laringe, marcando un punto de inflexión en su estado físico.
Mito de la tauramaquia de Sevilla
Curro Romero cumplió 91 años el pasado 1 de diciembre y su última aparición pública tuvo lugar a principios de mayo en el pregón taurino organizado por el Real Círculo de Labradores, donde fue pronunciado por el periodista vasco Chapu Apaolaza.
Reconocido como un icono viviente de la tauromaquia en Sevilla, Romero atesora numerosos galardones y el respeto de la afición y la sociedad. Debutó en público el 25 de julio de 1954 en la plaza de La Pañoleta, a los 21 años, y su presentación en la plaza de La Maestranza se produjo en 1957, donde sustituyó a Juan García Mondeño.
Tomó la alternativa en Valencia el 18 de marzo de 1959, de manos de Gregorio Sánchez, y ese mismo año debutó como matador de toros en la Feria de Abril de Sevilla, donde siguió participando hasta su retirada en la temporada de 2000. Su última actuación en el ruedo de La Maestranza data del 2 de mayo de ese año, celebrándose exactamente hace un cuarto de siglo.
Su carrera, marcada por éxitos y fracasos, ha contribuido a forjar su leyenda. Los mejores años de su trayectoria profesional se sitúan en la década de los 60 del siglo XX. En la década de los 90, protagonizó su última resurrección profesional, consolidándose como uno de los personajes más reconocibles del panorama social sevillano, especialmente tras su matrimonio con Carmen Tello. EFE
