
MADRID, 21 de mayo. El 39,6 por ciento de las enfermeras tiene intención de abandonar la profesión en la próxima década y un 17 por ciento prevé hacerlo en apenas dos años. Esta información proviene de una investigación realizada por el Ministerio de Sanidad y el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), a través de Investén-ISCIII, «el mayor estudio realizado en España» sobre esta materia.
La cartera sanitaria del Gobierno ha indicado que este trabajo, publicado en la revista especializada Journal of Nursing Management, se ha llevado a cabo entre más de 20.000 enfermeras y enfermeros de todos los ámbitos asistenciales y comunidades autónomas. El estudio «alerta de un fenómeno con potencial impacto estructural sobre la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS)», según ha informado el ministerio.
«El análisis identifica como principales predictores de la intención de abandono las percepciones negativas sobre la seguridad del paciente y la calidad de los cuidados prestados», continúa el informe. Se señala que «las enfermeras que consideran mala la seguridad del paciente presentan un 81 por ciento más de probabilidad de querer abandonar la profesión, mientras que aquellas que perciben una baja calidad asistencial tienen un 71 por ciento más de riesgo».
Entre los factores laborales asociados destacan especialmente la contratación temporal, que incrementa un 33 por ciento la probabilidad de intención de abandono, y la omisión de cuidados de enfermería por falta de tiempo, una situación referida por el 60 por ciento de los profesionales encuestados. Además, el estudio evidencia «importantes disparidades territoriales asociadas al modelo descentralizado».
DISPARIDAD TERRITORIAL
«Madrid, Canarias, Galicia y Baleares presentan más del doble de probabilidades de intención de abandono respecto a Navarra», ha proseguido el departamento ministerial, «reflejando diferencias en estabilidad laboral, reconocimiento profesional y condiciones de ejercicio entre territorios». Las razones expresadas por quienes manifiestan intención de abandonar la profesión son mayoritariamente de carácter estructural y profesional.
En este sentido, «la falta de estabilidad laboral es señalada por el 56,5 por ciento de los participantes como motivo principal, seguida del escaso reconocimiento profesional (31,5%) y el salario insuficiente (5,3%)». «La sobrecarga asistencial fue mencionada por el 3,5 por ciento de las enfermeras encuestadas», añade el informe.
Otro aspecto analizado en esta investigación es el balance entre «el elevado nivel formativo de la profesión y las condiciones reales de desempeño profesional», donde existe «una brecha». Actualmente, solo el 34,5 por ciento de las enfermeras especialistas ejerce en su área de especialidad, mientras que muchas profesionales son contratadas en puestos generalistas.
FACTORES ASOCIADOS
«Los factores asociados a la intención de abandono presentan, además, variaciones según el ámbito asistencial», sostiene el informe. En Atención Primaria, «no ejercer como especialista incrementa un 56 por ciento el riesgo de intención de abandono, mientras que el turno de tarde supone un riesgo un 48 por ciento superior respecto al turno de mañana».
En cuanto al ámbito hospitalario, se indica que «las jornadas superiores a 7,5 horas muestran un impacto especialmente negativo, mientras que los turnos de 12 horas aparecen asociados a menores tasas de intención de abandono». Por otro lado, las enfermeras de urgencias extrahospitalarias y del ámbito sociosanitario «registran menores niveles de intención de abandono, posiblemente vinculados a características organizativas específicas de estos entornos».
Finalmente, los autores del estudio advierten que «al tratarse de una encuesta autorreportada, los resultados pueden estar sujetos a sesgos de respuesta». También aclaran que «el análisis excluyó a profesionales mayores de 55 años con intención de abandonar próximamente la profesión para evitar confundir jubilación con abandono voluntario».
Por último, el Ministerio de Sanidad ha encuadrado este trabajo dentro del ‘Marco Estratégico para los Cuidados de Enfermería’ (MECE) 2025-2027, el cual «constituye una base empírica para orientar futuras políticas de recursos humanos en el SNS». Los resultados indican «la necesidad de avanzar hacia entornos laborales más estables, seguros y reconocidos profesionalmente, como condición indispensable para garantizar la calidad, la seguridad y la continuidad de la atención sanitaria en España».
