Canarias impulsa un refugio climático en Tazacorte con una inversión de un millón de euros, una actuación estratégica que busca hacer frente al aumento de temperaturas y mejorar la calidad de vida en uno de los municipios más expuestos al calor.
El proyecto transformará un espacio degradado de 2.671 metros cuadrados en un entorno urbano sostenible, diseñado específicamente para reducir el impacto térmico y ofrecer zonas de confort climático a la población.
Un proyecto clave para la adaptación climática
El proyecto convertirá una parcela degradada en un parque urbano con sombra, agua y zonas verdes para combatir el aumento del calor.
Canarias avanza en su estrategia climática mediante la creación de un refugio urbano en Tazacorte, respaldado por una inversión cercana al millón de euros dentro de un plan global de adaptación ambiental.
Esta iniciativa contempla la transformación de un solar municipal deteriorado de más de 2.600 metros cuadrados en un parque versátil, incorporando vegetación, zonas de descanso y superficies permeables que mejoran la gestión del agua.
Un parque urbano para combatir el calor extremo
El proyecto presentado por el Gobierno de Canarias busca dar respuesta directa al aumento de las temperaturas en entornos urbanos, uno de los principales efectos del cambio climático.
La creación de este refugio climático en Tazacorte está diseñada para reducir la temperatura ambiental mediante soluciones naturales como sombra, vegetación y agua, evidenciando el compromiso de Canarias con la adaptación climática en el archipiélago.
De parcela degradada a espacio verde funcional
El proyecto se desarrollará en una parcela municipal que, actualmente degradada, será completamente transformada en un parque urbano multifuncional. Entre los elementos clave se incluyen:
- Arbolado para generar sombra.
- Pavimentos permeables que facilitan la filtración del agua.
- Jardines y zonas de descanso pensadas para mejorar el confort térmico.
- Espacios para juego infantil y áreas para mascotas.
- Graderíos y alumbrado eficiente, creando un entorno accesible y moderno.
Agua y eficiencia: claves del nuevo refugio climático
Uno de los elementos más innovadores del proyecto es la inclusión de una lámina de agua, diseñada para reducir la temperatura del entorno mediante evaporación, técnica cada vez más común en urbanismo climático.
Estas soluciones, junto con el uso de vegetación y materiales sostenibles, permitirán reducir significativamente el efecto de la “isla de calor”, especialmente en zonas costeras y urbanizadas.
El proyecto demuestra cómo la planificación urbana puede ser una herramienta clave frente al cambio climático, reforzando el modelo de ciudades resilientes.
Una apuesta estratégica para la adaptación del municipio
Durante la presentación, el consejero Mariano Hernández Zapata destacó que el objetivo es transformar un espacio en desuso en un entorno “útil, accesible y pensado para las personas”, alineado con las nuevas necesidades climáticas. Por su parte, el alcalde David Ruiz subrayó que esta iniciativa refuerza un modelo de municipio resiliente, capaz de adaptarse al aumento de temperaturas y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
Próximos pasos: inicio de obras y desarrollo del proyecto
El proyecto se encuentra en fase avanzada tras su presentación a la ciudadanía, y las obras comenzarán en los próximos meses tras completar los procesos de revisión técnica.
Este enfoque participativo ha permitido incorporar la visión de los vecinos, reforzando el carácter social y comunitario del refugio climático.
Con esta actuación, Canarias avanza hacia la adaptación al cambio climático, apostando por soluciones concretas, medibles y centradas en el bienestar de las personas. La incorporación de agua y soluciones verdes permitirá reducir la temperatura urbana, apostando por un modelo resiliente que mejora la calidad de vida y responde al creciente desafío del cambio climático.
