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La ayuda humanitaria internacional se ha convertido en una de las víctimas colaterales de la guerra de Irán, dado que el bloqueo del estrecho de Ormuz no solo está perturbando los mercados, sino también las cadenas de suministro. A unos 3.000 kilómetros de distancia, en Somalia, UNICEF está preocupado por la incertidumbre en la entrega de suministros esenciales, como vacunas y ayuda alimentaria. A esto se suma la creciente subida de los precios del petróleo.
“Es una sacudida para el sistema porque significa que no podemos hacer llegar los suministros con tanta facilidad, y que los costes del combustible son realmente altos”, declaró Catherine Russell, Directora Ejecutiva de UNICEF. “Es otro problema al que tenemos que hacer frente, y significa que cada vez más niños van a sufrir», añadió Russell.
La agencia de la ONU advirtió que los costes de transporte podrían aumentar entre un 30 % y un 60 %, e incluso duplicarse en algunas rutas. Los retrasos provocados por los cambios en las rutas y la acumulación de trabajo se hacen más probables, lo que supondría un agravamiento de la crisis humanitaria.
Fertilizantes, la otra crisis
Otra preocupación importante está relacionada con los fertilizantes. Los agricultores a nivel global se enfrentan al riesgo de escasez y aumento de precios, lo que podría conllevar un incremento en el coste de los alimentos y un menor rendimiento de las cosechas. “Los fertilizantes circulan por el estrecho de Ormuz, que ahora está prácticamente paralizado. Alrededor del 25 % del suministro mundial de fertilizantes pasa por este canal”, declaró Carl Skau, Director Ejecutivo Adjunto del Programa Mundial de Alimentos. Esto representa un gran riesgo para países como Somalia y Kenia, que dependen de las importaciones del Golfo para sus fertilizantes”, añadió Skau.
“Allí, más del 25 %, e incluso más del 30 % de ese fertilizante proviene del Golfo. Una reducción en el suministro de fertilizantes aumentará los costes para los agricultores, lo que a su vez significará un menor rendimiento agrícola en general”, explicaron los expertos.
Además, el aumento de los precios del gas natural, un componente fundamental en la producción de algunos fertilizantes, amenaza la producción justo cuando inicia la temporada de siembra en el hemisferio norte.
