El actor mexicano Raúl Briones, quien el pasado 20 de septiembre ganó su cuarto premio Ariel, ha decidido utilizar su plataforma para criticar las políticas migratorias del presidente Donald Trump y el estado “genocida” de Israel, temas que considera deben ser reflejados en el cine.
“Estamos ante una crisis de deshumanización, nos hemos llenado la cartera y la bodega de necesidades que antes no teníamos. Cuando estás frente a una cuestión -como violencia o un genocidio- se renuevan las prioridades del ser humano que no son otra cosa más que comer y abrazar a sus seres queridos”, explica Briones durante la presentación de su más reciente película, ‘Un mundo mejor’.
En esta cinta, Briones interpreta a Víctor, un mexicano originario de Monterrey que, tras ser secuestrado, desarrolla agorafobia, un trastorno de ansiedad que le impide salir de su casa. Este papel llega después de haber sido reconocido en los premios Ariel por su actuación en ‘La Cocina’.
Retratar a Gaza
Briones destaca que situaciones como la crisis en Gaza o la inseguridad en México generan grandes “daños colaterales” que rara vez son abordados en el cine, una industria dominada por grandes productoras que eligen los temas y acentos que se proyectan en la gran pantalla. “No es que esté en contra del cine gringo o los ‘blockbusters’, pero en las películas de superhéroes tú ves cómo los villanos arrasan pueblos enteros y nunca te preguntas qué pasó con ese pueblo en África donde el villano puso su pie gigante y arrasó”, argumenta.
Aunque en estas producciones se “rescata a la humanidad”, Briones expresa su deseo de que se recuerde más a las personas afectadas por estas tragedias, en lugar de enfocarse solo en los héroes ficticios. “Las narrativas deshumanizan y son crueles con estos países lejanos”, añade.
Hablar de las víctimas
México ha registrado 7.000 secuestros en los seis años de gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), según la asociación Alto al Secuestro. Este es un delito que ha aumentado considerablemente en años recientes y, según Briones, a menudo la conversación se centra en las cifras sin considerar a las víctimas detrás de esos números.
“Esta película no se recarga en el tema de la violencia para terminar hablando de los narcos, sino para hablar de las personas en medio del fuego cruzado de cualquier tipo de violencia y de las consecuencias emocionales en los humanos”, explica.
Con 41 años, Briones considera que el desconocimiento de estas historias proviene de un mundo de redes sociales donde se ha perdido “el contacto humano y el escuchar al otro” para reconocer problemas que son colectivos. “El ser humano evolucionó gracias al grupo y no al individuo”, añade.
La directora de la cinta, Janette Juárez, dejó de vivir en México para mudarse a España, en parte por la falta de seguridad en su país natal. Al regresar, se sintió desconectada de la realidad que estaba atravesando México. “Cuando regresé tenía esta sensación de guerra, de un toque de queda implícito que no comprendía. Venía de estar por Madrid, en mi privilegio, y no me daba cuenta de todo lo que estaba pasando”, confiesa.
Por ello, pensó que ‘Un mundo mejor’ sería una manera de concienciar y ofrecer la “posibilidad” de hablar sobre “otras personas que han logrado sobrevivir a un secuestro y de las que su vida ya no es la misma”, concluye.
