Angélica Liddell, la reconocida figura de la vanguardia teatral, ha llevado a cabo un audaz estreno de su obra ‘Seppuku’ en el festival Temporada Alta de Girona a las 5:45 horas de la madrugada. Con un fuerte mensaje sobre la vida y la muerte, Liddell ha propuesto una provocadora invitación al suicidio a los espectadores presentes, presentando un alegato emocional y doloroso que ha dejado una profunda marca en quienes asistieron.
Un ritual artístico y extremo
La pieza ha estado cargada de simbolismo, incorporando rituales que giran en torno a la muerte, incluyendo una impactante extracción de sangre que no es apta para hematofóbicos. La elección de la hora no fue casual; al finalizar la función, los asistentes eran recibidos por la luz del sol, simbolizando la conexión con el ritual japonés del ‘Seppuku’, donde se culmina con un acto de sacrificio personal.
Una oda al suicidio y a Yukio Mishima
Su obra completa, titulada ‘Seppuku. El funeral de Mishima o el placer de morir’, homenajea la figura de Yukio Mishima, dramaturgo que también eligió el suicidio como forma de concluir su vida. Liddell utiliza esta narrativa para expresar su propio desencanto y rechazo hacia la humanidad. Durante el espectáculo, invita a los espectadores a pensar en el ‘fin de la vida’ a través de un extenso monólogo que desafía los límites del arte.
Temas de juventud y vejez
La obra también explora el paso del tiempo, abordando la vejez y la descomposición que esta conlleva, presentando el suicidio como la única solución válida. En un acto final, Liddell se presenta desnuda rodeada de cuatro jóvenes actores que contrastan su lozanía con su figura, subrayando el tema de la pérdida de juventud. La estructura de la pieza se complementa con la participación de Ichiro Sugae y Kazan Tachimoto, actores japoneses que añaden profundidad a los rituales que se llevan a cabo sobre un tatami blanco marcado por la sangre.
Reflexiones sobre la muerte
La protagonista se cuestiona insistentemente: «¿Cuándo voy a morir?», repitiendo estas reflexiones a lo largo del espectáculo. Al final, Liddell rememora a Mishima en el centenario de su nacimiento, afirmando que «morir es emerger».
Entradas agotadas en tiempo récord
El estreno ha sido un éxito rotundo, con entradas agotadas en menos de cinco minutos. Los asistentes, al salir, se encontraron con el amanecer y coincidieron en que lo presenciado era algo verdaderamente singular, que se alejaba de lo convencional en un escenario. La Semana del Big Bang en Temporada Alta ha sido coronada con la actuación de Liddell, marcando un momento destacado en la programación del festival.
En el panorama teatral contemporáneo, Angélica Liddell destaca indudablemente por su capacidad de provocar, llevando a los espectadores a un espacio de reflexión profunda sobre la vida y la muerte.
