La artista peruana Andrea Canepa ha presentado este martes ‘Fardo’, la instalación textil con la que ha vendado el Palacio de Cristal del Parque del Retiro. Esta obra tiene como objetivo representar los ritos funerarios de las culturas precolombinas, específicamente de la cultura Paracas, que habitó el sur de Perú en los años 800 y 100 a.C.
Un ritual significativo
Canepa destacó que muchas culturas precolombinas, en especial la cultura Paracas, envolvían a sus muertos en capas de tela que formaban un fardo. «Este ritual me interesa mucho porque los textiles que se utilizan son exquisitamente trabajados, maravillosos, en los que se ha invertido mucho tiempo y esfuerzo. Luego quedan totalmente cubiertos, no quedan a la vista de los humanos, y eso para mí contrastaba mucho con el propio Palacio de Cristal», explicó la artista, quien reside en Berlín.
Detalles de la instalación
Los textiles que rodean el Palacio de Cristal, que estará en obras de restauración hasta al menos 2027, están fabricados con un material sostenible que filtra el CO₂. Según Manuel Segade, director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, la instalación cubre un total de 1.000 metros cuadrados de lona.
Esta instalación permanecerá en el edificio el resto del año y, según Canepa, también tiene como objetivo tapar el «cuerpo en transformación» del Palacio, al igual que las culturas precolombinas hacían con sus difuntos.
Simbolismo del fardo
«Cuando pienso en el ritual de los fardos funerarios, es una especie de envolver, acompañar ese cuerpo que va a pasar por una transformación, por una transición, y va a pasar de ese mundo de los vivos al mundo de la ultratumba. Y en este caso, el Palacio es el cuerpo que también está pasando por una transformación, que está en una etapa antigua hacia una nueva etapa. Lo que quería era, con este gesto de envolverlo, acompañar esa transformación», agregó Canepa.
Proceso artístico
Los motivos de la lona presentan un colorido inspirado en las telas de las culturas precolombinas. El proceso inició con una fotografía de estas telas, seguido de la creación de lienzos de hasta 8 metros de alto, los cuales Canepa pintó replicando esas imágenes. Una vez finalizados los óleos, se hicieron nuevas fotografías que luego se imprimieron en la tela que recubre el edificio.
«La pintura al óleo se construye de la misma manera que los fardos, es pintura a capas que se van superponiendo. El tiempo también se acumula en capas», comenta la artista.
Un espacio para el arte
Segade también recordó que no es la primera vez que el Palacio de Cristal se utiliza para una instalación artística. Este espacio del Reina Sofía está diseñado para que los artistas presenten obras creadas específicamente para él.
«El Palacio de Cristal es un espacio concebido para producir obras especialmente pensadas para este edificio singular, creadas ex profeso para él -con el reto que eso supone para los y las artistas-. Desde hace un año, con la colaboración de HP, hemos desarrollado un proyecto singular de intervención directa sobre las lonas que cubren el edificio en obras por distintos artistas», concluyó Segade.
