MADRID, 17 Ago. (EDIZIONES) – Cada vez más personas intentan descifrar sus análisis de sangre por su cuenta, confiando en buscadores, foros o incluso en ChatGPT. Sin embargo, este hábito puede llevar a autodiagnósticos erróneos, tratamientos inapropiados y retrasos peligrosos en la detección de enfermedades.
Por este motivo, entrevistamos a la doctora Eva Guillén, especialista en Bioquímica Clínica y vocal de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Medicina de Laboratorio (SEMEDLAB), quien nos explica qué parámetros básicos realmente importan, los fallos previos a una analítica que pueden falsear los resultados y con qué frecuencia conviene realizarlas para prevenir problemas antes de que estos den la cara.
“Los riesgos son muchos y de gran importancia porque conllevan a un autodiagnóstico incorrecto, tratamientos inapropiados y pueden contribuir al retraso en el diagnóstico”, afirma la especialista.
Además, destaca que, en muchas ocasiones, producen una ansiedad y un miedo «innecesarios», debido a un exceso de confianza en fuentes no confiables. “Por eso, siempre se debe consultar con un profesional de la salud que asegure un diagnóstico correcto, un tratamiento adecuado y un manejo seguro del proceso”, remarca.
Tal y como resalta, los análisis de laboratorio son una “ventana privilegiada a nuestra salud”, si bien advierte que necesitan una mirada experta que los traduzca y les dé sentido. “Y, como bien sabemos los especialistas en Laboratorio Clínico, cada cifra importa, y siempre tiene una historia que contar”, avisa la doctora Guillén.
Parámetros a tener en cuenta en una analítica básica
Con ello, le pedimos a la portavoz de SEMEDLAB que nos enumere cuáles son los parámetros imprescindibles en una analítica de sangre básica, punto que abordó de la siguiente manera:
- Hemograma completo
- Glucosa
- Perfil lipídico (colesterol, colesterol-HDL, colesterol-LDL y triglicéridos)
- Función renal (creatinina, filtrado glomerular, urea)
- Función hepática (bilirrubina, transaminasas (aspartato-aminotransferasa (ALT) y gamma-glutamiltransferasa (GGT))
- Electrolitos (sodio, potasio y cloruro)
- Metabolismo óseo (calcio y fosfato)
- Hormonas (TSH)
- Semicuantitativo de orina
Es importante recordar que la elección de estas pruebas puede variar en función de la edad, los antecedentes o los síntomas de la persona. Asimismo, en función de los resultados de las pruebas antes mencionadas, se pueden generar otras adicionales mediante algoritmos diagnósticos que completen el estudio.
Errores que cometemos al prepararnos para las analíticas
Además, consultamos a la especialista sobre los principales errores que cometen los pacientes antes de una analítica y que pueden alterar los resultados:
- No realizar el ayuno indicado por el médico (a veces se debe hacer un ayuno de unas horas determinada para algunas pruebas en concreto).
- Tomar una dieta extrema (como un exceso de hidratos de carbono, grasas o proteínas).
- No beber agua de forma moderada.
- Tomar alcohol.
- Fumar.
- Tomar medicamentos prescritos o suplementos sin consultarlo con el médico.
- Realizar deporte extremo 24 horas antes de la toma de la muestra para el análisis.
En este contexto, la vocal de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Medicina de Laboratorio recuerda que la frecuencia con la que deben realizarse los análisis de sangre depende de la edad, del estado de salud general de la persona, así como de los antecedentes personales o familiares.
“A partir de los 40 años, la mayor parte de las recomendaciones actuales aconsejan realizarla al menos una vez al año, y así hacer un seguimiento del estado de salud, detectando posibles problemas de forma temprana, especialmente a medida que aumenta la edad”, concluye la especialista en Bioquímica Clínica.
