MADRID, 10 Sep. (CulturaOcio) – Este viernes 12 de septiembre llega a los cines ‘El cautivo’, la nueva película de Alejandro Amenábar en la que el director recrea los cinco años que Miguel de Cervantes, célebre autor de ‘El Quijote’, pasó preso en Argel. Este periodo es esencial para entender «a la persona y al artista», durante el cual Cervantes «se forja como ser humano y como contador de historias». Amenábar explora la hipótesis de su posible homosexualidad a través de la compleja relación entre el joven reo, interpretado por Julio Peña, y su captor, Hasan el Bajá, al que da vida el italiano Alessandro Borghi.
El filme busca entender «el carisma y la intimidad» de alguien que «va a acabar escribiendo la novela más importante de todos los tiempos». Amenábar ha señalado que este relato puede servir como «termómetro» para medir el grado de homofobia en la España actual. Aunque no le preocupa el resultado de este barómetro, el cineasta asegura que «cuando uno hace una película se tiene que lanzar al ruedo… y que venga lo que tenga que venir».
El director reflexiona: «Las películas hay que hacerlas con prudencia y sentido de la responsabilidad, y más si haces una película histórica, y yo ya llevo unas cuantas, pero sin miedo. Hay que hacerlas sin miedo porque, si no, para mí sería el fin de nuestra cultura«. Amenábar, ganador del Oscar por ‘Mar adentro’, comenta que en ‘El cautivo’, como en todos sus trabajos anteriores, intenta establecer «una conexión emocional con el público» para «conseguir que la gente mueva el culo de casa y vaya al cine», a la vez que busca «hacer reflexionar» sobre el «más grande novelista de todos los tiempos», siempre desde «el respeto».
Asimismo, el director de ‘Los otros’, ‘Ágora’ o ‘Mientras dure la guerra’ indica que, en 30 años, no se ha sentido «llamado» a hacer ninguna película sobre el colectivo gay al que, obviamente, pertenece, ni tampoco «una película activista». Le parece «ridículo» tener que «esquinar y esconder» la tesis sobre la homosexualidad de Cervantes, que, según él, «estaba planteada en todos los libros de historia que caían en mis manos».
«¿PERO A USTED QUÉ MÁS LE DA CON QUIÉN ME ACUESTO YO?»
«¿Y dónde está el problema?», se pregunta Peña, lamentando que todavía tengamos una mentalidad igual que hace 400 años, o peor, sobre este tema. Recuerda que en una primera versión del guion, Amenábar tocaba la sexualidad de Cervantes «de forma más ligera» para no «meterse en ese berenjenal». «Pero me acuerdo del día que me dijo: ‘Esto lo tenemos que hacer así’, y a mí me ‘shockeó’ bastante. Pero luego me di cuenta de que claro, es que lo teníamos que hacer así», sentencia el actor que da vida al joven autor.
Ante las críticas por explorar la hipótesis de la homosexualidad de Cervantes en esta «ficción con base real», Miguel Rellán se muestra vehemente: «Me voy a morir sin entender el porqué de la homofobia. ¿Pero a usted qué más le da con quién me acuesto yo?«, declara el veterano actor, que interpreta al padre Sosa, mentor de Cervantes durante su cautiverio y «descubridor» de su talento para contar historias.
Fernando Tejero, quien da vida al padre Blanco de Paz, sacerdote que denunció a Cervantes por sodomía, lamenta: «Sigue habiendo, por desgracia, mucha homofobia«. Tejero señala que su personaje es un «superviviente más» que tuvo que enfrentarse al «horror» de su propio cautiverio interior. «Debería ser horrible ser homosexual y homófobo a la vez y tener que vivir con eso», añade el actor.
Tejero finaliza su reflexión afirmando: «Evidentemente, respecto al siglo XVI, hemos avanzado. Porque si no sería más horroroso todavía. Pero cuando los titulares que leemos sobre ‘El cautivo’ destacan que Alejandro saca a Miguel de Cervantes del armario… eso dice mucho«, señalando las «barbaridades» que ya se están comentando en redes sobre la película y su director, que demuestran que «el termómetro de la homofobia en España todavía está a una temperatura muy alta».
