La futbolista del FC Barcelona, Aitana Bonmatí, se ha mostrado reflexiva tras recibir su tercer Balón de Oro en un acto celebrado en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona. La jugadora ha subrayado que estos logros no deben verse únicamente como un motivo de euforia, sino que conllevan un profundo sentido de orgullo, satisfacción y agradecimiento. Bonmatí enfatiza la dificultad y el sacrificio que implica mantener la constancia que le ha permitido encadenar tres trofeos consecutivos.
La realidad detrás del galardón
«Euforia tampoco, creo que nunca he vivido los Balones de Oro con euforia, sí alegría», explicó Bonmatí, quien recordó que estos trofeos son el resultado de un esfuerzo continuo.
La jugadora destacó su responsabilidad como referente para la sociedad, señalando que ser un modelo a seguir es un aspecto importante en su carrera. Aitana confesó que vivió la ceremonia del tercer Balón de Oro de forma inesperada, tratando de no tener altas expectativas dado que la competencia era muy fuerte este año.
Un momento surrealista
Al recordar el momento en que escuchó su nombre como ganadora, comentó: «De repente dicen que anuncian el Balón de Oro femenino y empiezan con un ‘ranking’. Yo me digo, ‘¿dónde estoy?’ Porque no me veía entre las finalistas». La jugadora señaló que todo sucedió muy rápido y que es una experiencia difícil de describir.
A pesar de tener tres Balones de Oro, Bonmatí reafirma que sigue siendo «la misma persona de siempre». Explicó que ha cambiado en términos de madurez y experiencia, pero que su entorno la mantiene con los pies en la tierra.
El camino hacia la mejora continua
En cuanto a su juego, Aitana mencionó que uno de sus objetivos es mejorar su disparo desde fuera del área. «Soy una jugadora que no tiene tanto la portería entre ceja y ceja. A veces me entretengo y luego pienso que podría haber chutado», contó.
A su vez, resaltó que su tercer Balón de Oro premia especialmente su rendimiento en los partidos decisivos, aunque no haya conseguido ganar la ‘Champions’ con el Barça Femení o la Eurocopa con España, donde fue finalista.
Reflexiones sobre el conflicto en Palestina
Más allá del fútbol, Bonmatí también se pronunció sobre la situación en Palestina, expresando su preocupación por la falta de aprendizaje de las lecciones de las guerras del pasado. «Las personas somos un número, no valoramos la vida de un ser humano y somos peones de los políticos», afirmó, pidiendo a los líderes mundiales que actúen para poner fin a las guerras actuales.
