MADRID, 20 Ago. (EUROPA PRESS) – La constancia es clave para que la rehabilitación funcione, por ello «hay que mantener una rutina mínima para no perder lo trabajado, incluso en verano», advierte la médica especialista en Medicina Física y Rehabilitación y miembro de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF), la doctora Dores Sánchez Corretger.
Interrumpir los programas de rehabilitación o de entrenamiento puede dificultar el progreso alcanzado. Así, mantener la constancia ayuda a reducir el dolor, mejora la rigidez y favorece la movilidad y la autonomía. Esto resulta especialmente importante para quienes se están recuperando de lesiones, cirugías o quienes viven con enfermedades crónicas, según informan los expertos de la SERMEF. Además, recuerdan que la llegada del verano no debería ser excusa para abandonar las rutinas de rehabilitación activa ni la práctica regular de actividad física.
Una buena opción es adaptar el programa de ejercicios a las circunstancias estivales, aprovechando entornos al aire libre como parques, playas o piscinas. La doctora Sánchez añade que es importante ajustar el ejercicio y su intensidad a las características y necesidades de cada persona para evitar riesgos y favorecer la adherencia.
Con el respaldo de la evidencia científica actual, «ningún tratamiento, combinación de terapias, actividad o cambio de estilo de vida ofrece un impacto tan amplio y beneficioso para la salud como el ejercicio físico. Cada movimiento cuenta y, con constancia, puede transformar el bienestar general», afirma la especialista.
Practicar ejercicio puede prevenir enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, las enfermedades del corazón y algunos tipos de cáncer. Además, ayuda a reducir el estrés, la ansiedad y la depresión, y favorece la liberación de endorfinas, que mejoran la sensación de bienestar. Por ello, la doctora Sánchez sostiene que «mantener la rutina de ejercicio o empezar a incorporarla este verano es el primer paso hacia un estilo de vida más equilibrado, más sano y con mejor capacidad para enfrentar el día a día».
Así, la especialista concluye que mantenerse en movimiento, incluso con actividades suaves, ayuda a prevenir el deterioro físico y mejora el bienestar general, asegurando que los avances no se pierdan y que el cuerpo permanezca preparado y saludable.
Recomendaciones de la especialista en Medicina Física y Rehabilitación
Para facilitar el mantenimiento de rutinas o para comenzar a incorporarlas en verano, la doctora Sánchez recomienda establecer metas pequeñas y sostenibles que permitan progresar poco a poco, fortaleciendo así la confianza y facilitando la adherencia.
Asimismo, aconseja integrar el ejercicio en la rutina como si fuera una cita con uno mismo, planificando y priorizando, ajustándola a cada realidad. Recuerda que la constancia es más poderosa que la intensidad ocasional.
Por otro lado, sostiene que «cada paso cuenta». Con el tiempo, esto contribuirá a mejorar el sueño, la energía y la sensación de bienestar general. En caso de padecer condiciones médicas, la experta recomienda acudir a un profesional de la salud para adaptar la actividad a las circunstancias individuales.
