BRUSELAS, 3 de junio – La Comisión Europea ha señalado este miércoles el IVA reducido aplicado a los servicios de restauración y alojamiento por su elevado impacto presupuestario y su limitado efecto redistributivo. Esta afirmación se produce en el marco de una recomendación más amplia en la que insta a España a reducir los beneficios fiscales para reforzar la sostenibilidad de las finanzas públicas.
Las recomendaciones específicas para España, publicadas dentro del paquete de primavera del Semestre Europeo, advierten de que el país registra una de las mayores brechas de política de IVA de la Unión Europea debido a la amplia utilización de tipos reducidos y exenciones fiscales.
Impacto de los beneficios fiscales
En particular, la Comisión destaca que, entre las categorías sujetas a tipos reducidos, los restaurantes y los servicios de alojamiento sobresalen por su importante coste para las arcas públicas, a pesar de tener un efecto redistributivo «muy limitado». Además, considera que un uso más restringido de estos tratamientos preferenciales contribuiría a simplificar el sistema tributario.
El Ejecutivo comunitario sostiene también que los ingresos procedentes de impuestos sobre el consumo y medioambientales continúan situándose por debajo de la media comunitaria, tanto en porcentaje del PIB como del total de la recaudación, mientras que el peso de la tributación sobre el trabajo ha aumentado durante la última década.
Refuerzo de la sostenibilidad fiscal
En este contexto, Bruselas pide a España reforzar la sostenibilidad fiscal, en particular mediante una reducción de los beneficios fiscales, al tiempo que reclama una mejor evaluación y supervisión de estas ventajas tributarias. Fuentes comunitarias explican que la Comisión ha puesto el foco en el IVA al concentrar alrededor del 60 % de los beneficios fiscales existentes en España, y destacan, en particular, los tipos reducidos aplicados a hoteles y restaurantes por su elevado impacto presupuestario y su limitado efecto redistributivo.
