El Gobierno libanés ha elevado este jueves a más de 3.300 los muertos y a más de 10.000 los heridos como resultado de los bombardeos perpetrados por Israel contra su territorio desde el pasado 2 de marzo, a pesar del alto el fuego que se mantiene desde mediados de abril y que ha sido prorrogado en varias ocasiones.
Según un balance actualizado por el Ministerio de Sanidad, 3.324 personas han fallecido, entre ellas 126 profesionales sanitarios, y otras 10.027 han resultado heridas a causa de estos ataques, tal como fue difundido a través de la agencia de noticias estatal NNA.
Este mismo jueves, el Ejército israelí continuó sus bombardeos en el país vecino, especialmente en la zona meridional, ocasionando la muerte de al menos 17 personas, entre las cuales se encontraban tres niños.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó el martes que el Ejército de Israel está «intensificando» su ofensiva en Líbano, a pesar de la tregua alcanzada a mediados de abril y de las negociaciones en curso con el Gobierno libanés con la intención de lograr un acuerdo de paz.
Reunión entre delegaciones de Líbano e Israel
Delegaciones de ambos países tienen previsto este viernes llevar a cabo un encuentro en el Pentágono para abordar cuestiones de seguridad. Este encuentro se realiza antes de una nueva ronda de conversaciones programadas para los próximos 2 y 3 de junio, auspiciadas por el Departamento de Estado en Washington.
