
Madrid, 28 de mayo de 2026 – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado con «destruir» Omán en relación con las negociaciones en marcha con Irán sobre un mecanismo de control de la navegación en el estrecho de Ormuz, que ambos países comparten. Estas declaraciones se produjeron en medio de las tensiones entre Washington y Teherán para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra.
«Omán se comportará como todos los demás o tendremos que destruirlos», afirmó Trump en una conferencia de prensa desde la Casa Blanca. «Lo entienden. Estarán bien», señaló, horas después de que Teherán confirmara la existencia de contactos con Mascate para negociar dicho mecanismo.
El inquilino de la Casa Blanca insistió en que, una vez se llegue a un acuerdo con Irán, «el estrecho de Ormuz estará abierto para todos». «Son aguas internacionales, nadie las va a controlar. Las vigilaremos, pero nadie las va a controlar», añadió, sin que Omán, un aliado de Washington y mediador regional clave, haya reaccionado por el momento a estas declaraciones.
El subdirector de Política Exterior y Seguridad Internacional de la Secretaría del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Alí Baqeri, afirmó el miércoles que Teherán y Mascate «están negociando conjuntamente un nuevo procedimiento para el paso de buques a través del estrecho de Ormuz», tras las reiteradas afirmaciones de Irán de que ambos países deben liderar estas regulaciones.
«Las condiciones y los procedimientos para atravesar el estrecho de Ormuz serán completamente diferentes a las condiciones anteriores al inicio del conflicto con Irán», sostuvo Baqeri. Esto se refiere a la ofensiva lanzada sorpresivamente el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático, que llevó a Teherán a imponer restricciones en esta vía estratégica.
Dicha ofensiva se produjo en medio de un proceso de negociaciones indirectas entre Irán y Estados Unidos, mediado precisamente por Omán, quien también ha actuado como mediador en Yemen, en un intento de alcanzar un nuevo acuerdo nuclear, tras la retirada unilateral de Washington en 2018 del histórico pacto firmado en 2015.
Recientemente, Irán ha creado un organismo para gestionar el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, conocido como la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA, por sus siglas en inglés). Esta entidad publicó la semana pasada un mapa con los límites de su «jurisdicción» en la zona, uno de los principales puntos de estrangulamiento del comercio internacional. Estados Unidos anunció el miércoles su primera batería de sanciones contra este organismo.
Estados Unidos e Irán están inmersos en un proceso de diálogo, mediado por Pakistán. Sin embargo, las diferencias en las posturas han obstaculizado la celebración de una segunda reunión en Islamabad. La primera reunión se llevó a cabo tras el acuerdo de alto al fuego pactado el 8 de abril, el cual ha sido prorrogado sin fecha límite por parte de Trump.
A pesar de esto, los últimos ataques estadounidenses contra el sur de Irán, incluido uno en las últimas horas, han tensado la tregua y han llevado a Irán a responder atacando una base estadounidense. Kuwait, por su parte, ha indicado que sus sistemas de defensa antiaérea han respondido al lanzamiento de drones y misiles, aunque no se han proporcionado más detalles.
Asimismo, el bloqueo al estrecho de Ormuz y el reciente asalto y la incautación de buques iraníes en la zona por parte de las fuerzas estadounidenses han sido factores que Teherán ha esgrimido para justificar su ausencia en Islamabad, considerándolo una violación del alto al fuego que interfiere en el proceso de diálogo.
