El banco estadounidense Webster Financial ha convocado para este martes la junta de accionistas extraordinaria en la que los dueños de las acciones de la entidad tendrán que votar si aceptan o no la oferta de compra planteada por Banco Santander. La junta dará comienzo a las 16:00 horas de España y entre los principales accionistas del banco se encuentran, según el folleto de convocatoria, Vanguard (10,55%), BlackRock (8,4%) y Fidelity (5,8%).
Banco Santander espera cerrar la adquisición en el segundo semestre de este mismo año, gracias al buen ritmo en el proceso de autorizaciones regulatorias. La semana pasada, Webster anunció que los equipos de ambos bancos ya se han puesto a trabajar para facilitar la transición una vez se produzca la integración legal.
La entidad española, liderada por Ana Botín, anunció en febrero la compra de Webster por un total de 12.200 millones de dólares (10.500 millones de euros), pagando unos 75 dólares por acción, en una combinación de efectivo y acciones.
Retos y riesgos en la adquisición
A pesar de lo prometedor de la compra, la adquisición enfrenta varios riesgos. Hasta la fecha, Webster ha recibido «varias cartas» de reclamaciones, además de tres demandas judiciales. Asimismo, recientemente se conoció que dos senadores estadounidenses han solicitado a las autoridades regulatorias que frenen la compra.
Para cumplir con los términos ofrecidos, el pasado mes de marzo, Banco Santander decidió realizar una ampliación de capital de 334,8 millones de acciones, las cuales se usarán para retribuir a los accionistas de Webster mediante American Depositary Shares (ADS).
Una vez finalizado el proceso de adquisición, se espera que los actuales accionistas de Webster posean el 2,2% de Santander, mientras que los actuales propietarios del banco español mantendrán el 97,8% del capital.
Proyecciones y ventajas para Banco Santander
Con esta adquisición, Banco Santander conseguiría una ratio de eficiencia que se situaría por debajo del 40%, lo cual permitiría a la entidad ubicarse entre las diez principales entidades de banca minorista y empresas de Estados Unidos por activos, y en una de las cinco mayores entidades de depósitos en los principales estados del noreste del país.
La institución financiera presidida por Ana Botín estima un retorno sobre el capital invertido de aproximadamente el 15% y una contribución positiva al beneficio por acción del 7-8% para el año 2028.
Además, se prevé que la ratio de capital CET1 del grupo se sitúe en el rango del 12,8-13% a cierre de 2026, aumentando por encima del 13% en 2027, manteniéndose así en la parte alta del rango operativo objetivo del banco (12-13%), sin cambios en la política ni en los objetivos de distribución de capital.
