
Archivo – Resonancia magnética del cerebro. – ISTOCK – Archivo
MADRID, 25 de mayo. El director ejecutivo de la Confederación Española de Alzheimer y otras Demencias (CEAFA), Jesús Rodrigo, ha advertido que el tiempo medio de espera en España hasta obtener el diagnóstico de Alzheimer alcanza los 572 días, presentando diferencias significativas entre territorios que dan lugar a inequidades en la atención, también en lo que respecta a los tratamientos.
Rodrigo ha lamentado que solo para acceder a la primera consulta de neurología, la espera puede ser de hasta 10 meses. Esta afirmación se realizó durante la jornada ‘Redefiniendo la mirada hacia el Alzheimer: búsqueda de respuestas para pacientes en etapas tempranas’, un encuentro que organizó CEAFA en el Senado, donde participaron profesionales sanitarios, representantes del ámbito social, personas afectadas y responsables políticos.
El evento generó un espacio de consenso que subraya la urgencia de avanzar hacia un modelo de atención centrado en las personas, que garantice la detección temprana y una respuesta sociosanitaria coordinada. «Es urgente situar el Alzheimer en la agenda política para garantizar una respuesta más ágil y adaptada a las necesidades de las personas», resaltó el director de CEAFA.
Jesús Rodrigo celebró que, «tras más de 20 años sin avances», los nuevos tratamientos «abren una puerta de esperanza», aunque también puntualizó que «exigen cambiar la mirada hacia una enfermedad que hoy afecta a personas activas y en fases tempranas». Para impulsar este cambio de sistema, ha demandado el «compromiso» de los decisores políticos.
Los participantes discutieron en dos mesas de debate las necesidades no cubiertas y los desafíos que enfrenta el colectivo afectado. «El Alzheimer es una enfermedad que puede durar más de 30 años, por lo que se necesitan consultas especializadas, adaptadas a las necesidades actuales de los pacientes», apuntó el neurólogo del Hospital Ramón y Cajal, Guillermo García Ribas.
Por su parte, María Soledad García, miembro del panel de expertos de personas con Alzheimer (PEPA) de CEAFA, subrayó que la «primera» necesidad como paciente es asegurar que «el medicamento que modifica el curso de la enfermedad y la ralentiza, llegue a los pacientes en España».
CÓMO MEJORAR EL ABORDAJE EN FASES TEMPRANAS
La segunda mesa, dedicada a las ‘Recomendaciones para la mejora del abordaje de la enfermedad de Alzheimer en fases tempranas’, incluyó al director científico de la Fundación CIEN, Pascual Sánchez Juan; el neuropsicólogo del Centro de Referencia Estatal de atención a personas con enfermedad de Alzheimer y otras demencias (CREA), Enrique Pérez; la presidenta de la Comisión de Neurología de Semedlab, Mireia Tondo Colomer; y la secretaria del Consejo General de Colegios Oficiales de Trabajo Social, Raquel Millán.
Los expertos señalaron la necesidad de adaptar el sistema al nuevo paradigma del Alzheimer, reforzando el papel de la Atención Primaria (AP) como puerta de entrada, con mayor formación y sensibilización, y promoviendo circuitos asistenciales más ágiles para reducir las listas de espera.
Respecto a la demora en el diagnóstico, uno de los temas discutidos, afirmaron que tiene un carácter multifactorial, a pesar del aumento de recursos tecnológicos. En este sentido, destacaron los biomarcadores, especialmente en sangre, como una «auténtica revolución», dado que permiten un diagnóstico precoz más accesible y contribuir a avanzar hacia una medicina de precisión.
Además, los especialistas abogaron por integrar la dimensión social y comunitaria en el abordaje, reconociendo el valor de los cuidados y la autonomía del paciente, y exigieron que se garantice el acceso equitativo a tratamientos innovadores, viéndolos no como un coste, sino como una inversión que puede retrasar la dependencia y mejorar la calidad de vida.
Para concluir, representantes políticos recogieron las reclamaciones de expertos y pacientes, coincidiendo en la necesidad de avanzar hacia un marco común que permita mejorar la atención al Alzheimer en España. Asimismo, subrayaron la importancia de fomentar políticas sanitarias que prioricen el diagnóstico precoz, la equidad territorial y la sostenibilidad del sistema.
