La iniciativa Caravana Global Sumud Land, que pretende llevar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza, ha informado que ha perdido el contacto con una parte del convoy que se desplazaba por Libia, cerca de la ciudad de Sirte, donde viajaba una española. En el grupo principal, que está conformado por unas 200 personas, hay cuatro personas de nacionalidad española, una de las cuales se adelantó junto a otros para negociar el paso con las autoridades del este del país.
MADRID, 24
Los voluntarios de la Caravana Global Sumud Land se acercaron al puesto de control de Sirte para negociar el paso. «Hace casi dos horas. No hemos sabido nada de ellos desde entonces», informó el grupo en un mensaje difundido en redes sociales. En el grupo con el que no hay contacto viajaban civiles de países como Uruguay, Canadá, Túnez, Italia, Portugal, España, Argentina, Estados Unidos, Polonia, entre otros.
El comunicado de Global Sumud concluye: «Si eres ciudadano de uno de estos países, llama a tu Ministerio de Asuntos Exteriores. Pregunta qué están haciendo para proteger a sus ciudadanos que forman parte de un convoy humanitario en Libia».
El convoy había informado previamente que las negociaciones con las autoridades del este de Libia para garantizar un paso seguro se habían estancado. «Las reiteradas peticiones de reunión para finalizar los detalles de la recepción y entrega de la ayuda humanitaria, junto a los especialistas que viajan a bordo, no han recibido ninguna respuesta concreta», explicó el grupo en un comunicado anterior.
Los integrantes de la Caravana Global Sumud Land consideran que «el genocidio y el bloqueo de Gaza continúan y el pueblo palestino no puede esperar a que se resuelva este absurdo burocrático para recibir socorro y ayuda».
El convoy incluye diez camiones con ayuda humanitaria, siete ambulancias y más de 200 participantes, incluidos expertos en medicina, ingeniería, logística y derecho humanitario. La iniciativa partió desde Mauritania hace aproximadamente un mes.
La organización explicó que «cada artículo a bordo está meticulosamente documentado. Todos los participantes están comprometidos con la acción civil y no violenta. Cada paso se da de acuerdo con el derecho internacional».
Además, el grupo recuerda la reciente intercepción de 50 barcos de la Global Sumud Flotilla y la «detención brutal e ilegal» de 328 participantes en aguas internacionales cuando se dirigían a Gaza.
Finalmente, concluyeron: «El derecho del pueblo palestino a recibir ayuda y controlar sus propias fronteras no es una petición: es una obligación legal y moral de todos los estados e instituciones que afirman defender los derechos humanos».
