Un nuevo estudio multicéntrico liderado por la Universidad de Vanderbilt (Estados Unidos) ha revelado que el consumo conjunto de cannabis y tabaco aumenta el riesgo de desarrollar trastornos psicóticos, como la esquizofrenia, entre las personas consideradas de alto riesgo. Este hallazgo resalta los peligros asociados con la combinación de estas sustancias, especialmente entre los adolescentes.
«Descubrimos que el consumo simultáneo de cannabis y tabaco se asociaba con un riesgo casi tres veces mayor de desarrollar psicosis en personas que ya estaban en riesgo», subraya la doctora Heather Ward, profesora adjunta de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento en Vanderbilt Health. Además, existe evidencia que sugiere que el consumo conjunto de tabaco y cannabis puede tener efectos sinérgicos en el cerebro.
Los investigadores analizaron datos de más de 1.000 participantes del Estudio Longitudinal del Pródromo Norteamericano, que lleva un seguimiento de personas con «alto riesgo clínico» de psicosis. Estos participantes suelen experimentar síntomas leves o iniciales, pero aún no han desarrollado un trastorno psicótico completo.
La doctora Ward explica que «la prevalencia del consumo de cannabis y tabaco, conocido como consumo simultáneo, ha ido en aumento en la población general durante las últimas décadas». Mientras que el consumo exclusivo de tabaco ha disminuido y el de cannabis ha aumentado, se sabe poco sobre el consumo simultáneo de estas sustancias en adolescentes con riesgo de psicosis.
Los patrones de consumo (solo tabaco, solo cannabis, consumo simultáneo, otras sustancias y la ausencia de consumo de sustancias) fueron evaluados durante un periodo de dos años en 734 individuos con alto riesgo clínico de psicosis y 278 controles sanos. «Las personas con psicosis son mucho más propensas a consumir cannabis y tabaco que la población general. Debido a su elevado consumo, también se ven afectadas de manera desproporcionada por las consecuencias negativas de su consumo», asegura la doctora Ward.
Según Ward, el consumo de tabaco en personas con psicosis se asocia con una disminución de la esperanza de vida de 20 años en comparación con la población general. Esto se atribuye a las consecuencias médicas del consumo de tabaco, como enfermedades cardiovasculares, infartos, accidentes cerebrovasculares y cáncer de pulmón.
«Se estima que entre el 25% y el 50% de las personas que experimentan su primer episodio de psicosis consumen cannabis», prosigue. El consumo de cannabis está relacionado con síntomas psicóticos más graves, una respuesta deficiente al tratamiento y hospitalizaciones psiquiátricas. Además, existen indicios de que el cannabis puede provocar psicosis en personas que ya presentan factores de riesgo.
El estudio también destaca que el consumo regular de cannabis o tabaco está relacionado con la ansiedad, la depresión y episodios psicóticos precoces. Sin embargo, los que consumen ambas sustancias simultáneamente no presentan síntomas a corto plazo más graves que quienes consumen solo una de ellas. La diferencia más significativa se hizo evidente a largo plazo, con quienes consumían cannabis en grandes cantidades y tabaco en pequeñas cantidades teniendo casi tres veces más probabilidades de desarrollar psicosis en comparación con aquellos que no consumían ninguna de las dos sustancias.
Los resultados ponen de manifiesto la preocupación por el consumo simultáneo de sustancias, una tendencia creciente que ha sido poco estudiada. En este estudio, los investigadores definieron el consumo simultáneo como «el uso de sustancias al mismo tiempo, en la misma ocasión o dentro de un periodo de tiempo en el que sus efectos pueden superponerse». La doctora Ward explica que «fumar tabaco y cannabis simultáneamente aumenta la absorción de THC», el componente psicoactivo del cannabis.
La doctora Ward enfatiza que es importante que tanto los pacientes como los médicos sean conscientes de que el consumo simultáneo de cannabis y tabaco es un factor de riesgo para la psicosis. El siguiente paso será replicar este hallazgo en otros grupos de personas con riesgo de psicosis y «comprobar si dejar de consumir cannabis y tabaco reduce el riesgo de desarrollar un trastorno psicótico», concluye.
