MADRID, 31 Mar. – El precio de la vivienda en España creció un 14,3% en el primer trimestre del año en comparación con el mismo periodo del año anterior, con un avance del 11,8% en términos reales, lo que eleva el costo medio a 1.987 euros por metro cuadrado, según el último informe de Tinsa by Accumin.
Desde el mínimo registrado tras la crisis inmobiliaria en el verano de 2015, la vivienda nueva y usada en España se ha encarecido un 68%, aunque aún se sitúa un 4,5% por debajo de los máximos de 2007. En términos reales, el valor ha aumentado un 32% desde el mínimo de 2015, permaneciendo un 34% por debajo de los precios máximos de hace 16 años.
Los mayores incrementos en los precios de las viviendas nueva y usada se localizan en la cornisa norte, Madrid, las capitales del interior peninsular y en la costa mediterránea.
En comparación con el último trimestre del año anterior, la subida de precios entre enero y marzo fue del 3,2% en tasas trimestrales. La variación interanual, que fue tres décimas superior a la registrada en el último trimestre de 2025, se ha intensificado de manera continua desde el cuarto trimestre de 2024, cuando el precio mostraba un incremento interanual del 4,2%.
“A comienzos de 2026, el impacto de las pasadas bajadas de tipos, que sí estaba muy presente en enero de 2025, ha sido absorbido por el mercado, y la tendencia hacia una estabilización de las transacciones resulta razonable”, ha indicado la directora del Servicio de Estudios de Tinsa by Accumin, Cristina Arias.
Incertidumbre ante el Conflicto en Irán
El informe también advertía de la incertidumbre que el conflicto en Oriente Medio podría introducir en los próximos meses, afectando las tasas de inflación y los tipos de interés de referencia, lo que podría impactar en la demanda residencial.
La demanda de vivienda enfrentará tensiones contrapuestas. Por un lado, el enfriamiento que podrían causar la incertidumbre económica, la pérdida de poder adquisitivo y el aumento del coste hipotecario; por otro, el dinamismo que podría otorgar la inversión en un activo que se considera un refugio ante episodios inflacionistas.
“La inestabilidad geopolítica podría alimentar un nuevo encarecimiento de la vivienda de obra nueva y acentuar las dificultades de acceso a la vivienda para la población general”, agregó Arias.
14 Comunidades Autónomas Registraron Avances Superiores al 10%
De las 19 comunidades y ciudades autónomas, 14 registran variaciones interanuales nominales superiores al 10%, frente a las once del trimestre anterior.
Los mayores crecimientos en el precio de la vivienda nueva y usada se han observado en las siguientes regiones:
- Comunidad de Madrid (+19,2%)
- Comunidad Valenciana (19,1%)
- Castilla-La Mancha (18,8%)
- Canarias (17,8%)
- Cantabria (16,2%)
- Región de Murcia (16%)
- Islas Baleares (15,5%)
En el extremo opuesto, Extremadura, Ceuta, La Rioja y Melilla presentan incrementos por debajo del 8% interanual. El aumento en el último trimestre supera el 4% en Castilla-La Mancha, Canarias, Castilla y León, Región de Murcia y Comunidad Valenciana.
A nivel nominal, las regiones de Islas Baleares, Comunidad de Madrid, Melilla y, como novedad este trimestre, Canarias, han superado los niveles máximos alcanzados durante la burbuja de 2007. Sin embargo, en términos reales, solo Baleares se encuentra a un 0,1% de sobrepasar este antiguo máximo.
A nivel provincial, se ha intensificado el aumento de precios en 40 de las 52 provincias, con variaciones interanuales superiores al 10% en 34 de ellas. Los mayores aumentos se ubican en Madrid y algunas provincias limítrofes, así como en las islas, la costa mediterránea y la cornisa cantábrica.
La Tasa de Esfuerzo Roza el 34%
Pese a todo, la accesibilidad a la vivienda se mantiene en niveles razonables, con una tasa de esfuerzo promedio a nivel nacional del 33,9%, frente al 33,3% del trimestre anterior.
Aunque el número de provincias que superan el 35% —un nivel de esfuerzo considerado razonable— se mantiene en ocho: Islas Baleares, Málaga, Madrid, Barcelona, Alicante, Vizcaya, Santa Cruz de Tenerife y Cádiz.
El caso de mayor tensión se encuentra en Islas Baleares, donde la población local enfrenta una tasa de esfuerzo del 54%, seguidas por Málaga y Madrid, con un 49%.
