
MADRID, 7 Ene. (EUROPA PRESS) – La Administración liderada por Donald Trump prevé mantener el control sobre las exportaciones de crudo venezolano durante un período indefinido como parte de un plan para la reconstrucción de la economía del país, con el objetivo de que Venezuela se convierta en un importante proveedor de petróleo para el mundo y un aliado de Estados Unidos.
“Vamos a comercializar el crudo que sale de Venezuela, primero este petróleo almacenado, y luego, indefinidamente, venderemos la producción venezolana en el mercado”, ha comentado este miércoles el secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, durante una conferencia organizada por Goldman Sachs.
Wright también ha destacado el papel que desempeñará EE.UU. en estabilizar e impulsar la producción de crudo de Venezuela, facilitando la importación de repuestos, equipos y servicios para evitar el colapso de la industria del país caribeño. “Estabilizaremos la producción y, lo antes posible, veremos que vuelve a crecer. A largo plazo, crearemos las condiciones para que las grandes empresas estadounidenses que ya estaban allí, o que quizás no estaban antes, pero quieren estar, se incorporen”, ha añadido.
De este modo, ha asegurado que Washington pretende “cambiar el juego en Venezuela”, con la intención de arreglar el país para que sea un miembro productivo del hemisferio occidental, un aliado de los Estados Unidos y un importante proveedor de petróleo para el mundo.
El secretario de Energía confía en que, tras la intervención realizada, en lugar de bloquear el petróleo de Venezuela como ocurre actualmente, “vamos a dejar que el mercado permita que el petróleo fluya”, vendiendo a las refinerías de EE.UU. y al resto del mundo. Ha añadido que esas ventas las hará el Gobierno de EE.UU., depositándose en cuentas controladas por Washington, para luego, desde allí, esos fondos puedan fluir de regreso a Venezuela.
“Necesitamos tener esa influencia y ese control de las ventas de petróleo para impulsar los cambios que deben suceder en Venezuela”, ha defendido, añadiendo que los recursos del país caribeño son inmensos. “Debería ser una potencia energética próspera, rica y pacífica. Ese es el plan”, ha resumido Wright.
Con anterioridad, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que el Gobierno de Venezuela, ahora dirigido por la hasta ahora ‘número dos’ de Caracas, Delcy Rodríguez, entregará al país norteamericano “entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo sancionado”.
“Me complace anunciar que las autoridades provisionales de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad, sancionado, a Estados Unidos”, ha señalado en su plataforma Truth Social.
El inquilino de la Casa Blanca ha indicado en el mismo mensaje que este crudo “se venderá a su precio de mercado, y ese dinero será controlado por mí, como presidente de Estados Unidos, para garantizar que se utilice en beneficio de los pueblos de Venezuela y Estados Unidos”.
Además, Trump ha solicitado al secretario de Energía, Chris Wright, que “ejecute este plan de inmediato”. El petróleo, ha agregado, “se transportará en buques de almacenamiento y se llevará directamente a los muelles de descarga de Estados Unidos”.
La Administración Trump ha exigido en este sentido a la presidenta encargada de Venezuela que rompa sus lazos económicos con China, Rusia, Irán y Cuba, y en su lugar acepte exclusivamente a Estados Unidos en la producción de petróleo, según fuentes citadas por la cadena de televisión estadounidense ABC News.
Estas mismas fuentes apuntan a que Washington estima que Caracas tiene apenas un par de semanas antes de que se vuelva financieramente insolvente sin la venta de sus reservas de petróleo.
