
Archivo – Niño con juguetes. – GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / NADEZHDA1906 – Archivo
MADRID, 3 Ene. (EUROPA PRESS) – Hay juguetes que todos pensamos que son seguros, coloridos y divertidos, y que acaban formando parte del juego diario sin que nadie lo note. Sin embargo, existen riesgos que pueden pasar desapercibidos hasta que ya es demasiado tarde. Algunos juguetes esconden peligros invisibles que pueden afectar la visión sin dolor ni señales inmediatas de alarma.
Los juguetes con luz láser pueden quemar la mácula y afectar gravemente la retina sin que los niños sientan dolor. La especialista en visión, Ainhoa de Federico, ha advertido sobre el riesgo de punteros láser, espadas láser y pistolas de juguete con mirilla láser. «Mientras nuestros ojos rechazan naturalmente un láser rojo o verde, no son tan sensibles a los azules y violetas, por lo que no se defienden a tiempo. Cualquier color de láser es igual de peligroso», ha destacado, brindando consejos a padres y familiares sobre la elección de regalos para los más pequeños en la época navideña.
BALLESTAS, DARDOS Y PISTOLAS DE BALINES
De Federico, quien también es directora del Diplomado de Coach Visual y autora del método ‘Volver a ver claro’, ha alertado sobre los peligros de ballestas, dardos y pistolas de balines. Estos juguetes pueden impactar la superficie ocular, ocasionando problemas graves de visión, incrementando la presión ocular o incluso provocando cataratas. Si ya se cuentan con estos juguetes en casa, se recomienda verificar que tengan autorización conforme a la normativa europea y que los niños usen gafas protectoras durante su manipulación.
Asimismo, ha comentado sobre el riesgo de los fuegos artificiales, instando a que solo los manipulen adultos y que sigan estrictas medidas de seguridad, manteniéndolos fuera del alcance de los niños. «Año tras año, las Urgencias hospitalarias atienden casos de traumatismos y quemaduras en la córnea, desprendimiento de retina e incluso la explosión de globo ocular debido a accidentes con fuegos artificiales», ha señalado.
Por último, ha llamado a revisar juguetes giratorios, como muñecas, helicópteros y ‘spinners’, asegurándose de que cumplen con normativas de seguridad y que, de ser así, no deberían suponer un peligro. En general, ha enfatizado la necesidad de identificar aristas peligrosas y, en su caso, cubrirlas como protección. De Federico ha recomendado que padres y cuidadores supervisen el juego de los pequeños.
CÓMO IDENTIFICAR JUGUETES SEGUROS
Ainhoa de Federico ha ofrecido tres pautas esenciales a seguir antes de adquirir cualquier juguete para comprobar su seguridad. Estas incluyen: verificar el sello CE, que garantiza estándares mínimos de seguridad; asegurarse de que el juguete sea apropiado para la edad del niño, según las recomendaciones del fabricante; y seguir rigurosamente las instrucciones de ensamblaje y uso.
«Cada edad necesita estímulos visuales diferentes y tiene riesgos distintos al manipular objetos. Un juguete seguro para un niño de 10 años puede ser peligroso para uno de 5», ha explicado.
Los traumatismos oculares infantiles pueden derivar en problemas crónicos como cataratas o glaucoma años después del accidente. «Incluso con los párpados cerrados, podemos hacernos daños irreversibles que causen ceguera total. Los párpados son rápidos, pero no infalibles», ha advertido.
Ante estos riesgos, ha subrayado que no se debe limitar ni prohibir el juego, sino supervisarlo y asegurarse de que las condiciones sean las correctas. En caso de cualquier accidente, ha resaltado la importancia de acudir de inmediato a Urgencias oftalmológicas y mantener revisiones periódicas con el oftalmólogo, complementadas con ejercitación y estimulación visual mediante un ‘coach’ visual.
