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SAN SEBASTIÁN 18 Dic. (EUROPA PRESS) – El edulcorante aspartamo ha demostrado reducir la grasa corporal, aunque su consumo «podría ser nocivo para el corazón y el cerebro». Esta conclusión surge de un estudio realizado con ratones por el centro de investigación CIC biomaGUNE y el Instituto de Investigación Sanitaria Biogipuzkoa.
Detalles del estudio
La investigación, liderada por la investigadora Irati Aiestaran y bajo la dirección de los profesores Ikerbasque Jesús Ruiz Cabello (CIC biomaGUNE) e Ian J. Holt (IIS Biogipuzkoa), evaluó los efectos del aspartamo a largo plazo. Los ratones fueron expuestos durante un año a una dosis equivalente a una sexta parte de la ingesta diaria máxima recomendada para los humanos.
Resultados significativos
Los hallazgos indican que «efectivamente el aspartamo reduce los depósitos de grasa en un 20% en los ratones, pero lo hace a costa de una hipertrofia cardíaca leve y una disminución en su rendimiento cognitivo». Esto sugiere que, aunque el edulcorante puede facilitar la pérdida de peso, también provoca cambios fisiopatológicos en el corazón y, potencialmente, en el cerebro.
Dosis y efectos a largo plazo
La dosis diaria de aspartamo utilizada en el estudio se traduce, para humanos, en siete miligramos por cada kilo de peso corporal. Los investigadores advierten que la exposición prolongada a edulcorantes artificiales «puede tener un impacto perjudicial en la función de los órganos, incluso a dosis bajas», sugiriendo que las directrices de consumo actuales deben ser revisadas críticamente.
Investigación pionera
Este estudio constituye la primera investigación en analizar los efectos de la ingesta de aspartamo durante todo un año, subsanando importantes lagunas de conocimiento sobre las consecuencias del consumo a largo plazo. Los investigadores también mencionan que han observado «efectos que no se habían descrito hasta ahora, seguramente por la dificultad y duración del estudio».
