En un evento encantador que combina el espíritu navideño con la conservación del medioambiente, Papá Noel se zambulló este jueves en el acuario AquaRio de Río de Janeiro, el más grande de Suramérica, rodeado de tiburones.
Un espectáculo asombroso para celebrar la Navidad
Santa Claus se sumergió junto a sus asistentes en el tanque de los escualos, donde montaron un árbol de Navidad y dejaron varios regalos luminosos en el fondo del acuario.
Una tradición que resalta la magia navideña
La visita de Papá Noel al acuario de Río de Janeiro se ha convertido en una tradición navideña muy esperada en la turística capital fluminense, que celebra estas fiestas al inicio del verano austral.
Palabras de un buzo protagonista
Felipe Luna, un buzo que ha interpretado el personaje de Papá Noel durante varios años, resaltó la importancia del evento: «Es mágico porque une la conservación del medioambiente de los océanos con el espíritu navideño», comentó en una entrevista con EFE.
Una experiencia inclusiva para todos
Papá Noel y sus ayudantes adornaron el hogar de los tiburones mientras niños y adultos observaban atentamente el espectáculo. Camila Figueredo de Assunção, una estudiante universitaria, compartió su sorpresa al descubrir que Papá Noel no solo daba regalos a los humanos, sino también a los peces, expresando: «¡Viva la inclusión, ¿no?!»
AquaRio: el acuario más grande de Suramérica
Con 26.000 metros cuadrados de superficie construida y 4,5 millones de litros de agua, AquaRio alberga a cerca de 10.000 animales, haciendo de este acuario un lugar excepcional para la conservación y la educación sobre el océano.
