
MADRID, 15 Dic. (EUROPA PRESS) – El luchador de UFC hispano-georgiano Ilia Topuria ha publicado este lunes un comunicado en el que denuncia estar sufriendo «presiones» y «amenazas» de difundir «acusaciones de malos tratos» que solo desaparecerían «a cambio de dinero». Asimismo, ha confirmado que ha puesto a disposición judicial «audios, mensajes, testimonios y videos» con el objetivo de demostrar el «intento de extorsión».
En su comunicado, Topuria señala: «Durante los últimos meses he sufrido situaciones y presiones intolerables, amenazando con difundir infundadas acusaciones de malos tratos que solo desaparecerían a cambio de dinero, pero la verdad solo tiene un camino: los hechos».
La declaración del luchador llega después de haber tenido que renunciar temporalmente a defender su título de la UFC, una decisión que califica como «no fácil». En sus palabras: «Cuando la vida te pone ante situaciones que amenazan tu paz, tu familia y tu nombre, llega un momento en el que hay que dar un paso al frente».
Topuria, nacido en Alemania, asegura que todos los hechos están perfectamente documentados con «audios, mensajes, testimonios y videos» que están siendo puestos a disposición judicial para proceder legalmente «por intento de extorsión y falsificación de pruebas, sustracción de dinero y objetos personales, y amenazas recibidas».
El campeón Mundial de Peso Ligero de UFC manifiesta que ha intentado mantener silencio para proteger a sus hijos, a quienes considera los pilares de su vida. Sin embargo, argumenta que callar ya no es proteger: «es permitir que la mentira siga creciendo».
Además, señala que muchas personas han pasado por situaciones similares, y que la justicia debe poner cada cosa en su sitio. «Hoy me toca dar un paso adelante y ser un ejemplo de que nadie debe ceder ante la presión, la manipulación o el miedo. Quienes me conocen saben que jamás he ejercido violencia contra nadie y que mis valores siempre han sido los del respeto, la disciplina y la honestidad».
Topuria concluye su declaración expresando su deseo de defender su verdad: «Confío plenamente en la justicia y pongo en sus manos todo lo que he vivido. Mi verdad no necesita gritar; solo necesita ser escuchada». También hace un llamado al respeto por su familia: «Por respeto a mis hijos y al proceso judicial, no haré más declaraciones. Solo pido que no se especule y que se respete la intimidad de mi familia en un momento tan delicado, algo que siempre habéis hecho y por lo que estoy profundamente agradecido».
