BRUSELAS, 9 Dic. (EUROPA PRESS) – La Comisión Europea ha informado este martes del inicio de una investigación formal contra Google (Alphabet) por prácticas anticompetitivas, específicamente por recurrir a contenidos de medios de comunicación y plataformas para entrenar sus sistemas de Inteligencia Artificial (IA) sin pagar compensaciones adecuadas.

Bruselas sospecha que, mediante estas prácticas, el gigante tecnológico distorsiona la competencia para desarrolladores rivales de modelos de IA, lo que, de confirmarse, podría exponer a la compañía a una multa millonaria.
«La IA está aportando una innovación notable y numerosos beneficios a las personas y las empresas de toda Europa, pero este progreso no puede ir en detrimento de los principios fundamentales de nuestras sociedades», declaró la vicepresidenta del Ejecutivo comunitario responsable de Competencia, Teresa Ribera, en un comunicado.
Además, Ribera añadió que «Google podría haber impuesto condiciones injustas a editores y creadores de contenido, perjudicando a los desarrolladores de modelos de IA rivales».
En particular, los servicios comunitarios tienen indicios de que Google ha utilizado contenido de editores web para proporcionar servicios generativos impulsados por IA, como ‘Resumen de IA’ y ‘Modo IA’, en sus páginas de resultados de búsqueda sin ofrecer una compensación adecuada a estos editores y sin permitirles rechazar dicho uso de su contenido.
La Comisión investigará en qué medida la generación por los modelos ‘Resumen de IA’ y ‘Modo IA’ de Google se basa en el contenido de los editores web sin una compensación adecuada, y sin que los editores puedan rechazarlo sin perder el acceso a la búsqueda de Google. Esto es especialmente relevante dado que muchos editores dependen del motor de búsqueda de Google para atraer tráfico a sus sitios y no quieren arriesgarse a perder dicho acceso.
Asimismo, se analizará si Google ha utilizado vídeos y otros contenidos subidos a YouTube para entrenar sus modelos de IA generativa sin compensar adecuadamente a los creadores, ni proporcionarles la posibilidad de rechazar este uso.
Bruselas explica que los creadores de contenido que suben vídeos a YouTube tienen la obligación de autorizar a Google a utilizar sus datos para diversos fines, incluyendo el entrenamiento de modelos de IA generativa. Sin embargo, la tecnológica no remunera a los creadores de contenido por su trabajo en la plataforma de streaming, ni les permite subirlo a YouTube sin dicha autorización. Además, las políticas de YouTube prohíben a los desarrolladores de modelos de IA competidores utilizar el contenido de YouTube para entrenar sus propios modelos de IA.
