En España, la formación en primeros auxilios desde una edad temprana es un aspecto que se encuentra muy atrasado en comparación con otros países. Esta educación puede ser fundamental para salvar vidas y permitir que las personas actúen de manera eficaz y segura ante situaciones críticas relacionadas con la salud.
Juan Carlos Miranda Domínguez, enfermero de urgencias y autor del libro ‘El poder de ayudar: Manual de Primeros Auxilios’, enfatiza que «con una serie de conocimientos no muy complejos podemos conseguir salvar una vida o al menos iniciar la atención hasta que lleguen los profesionales del sistema sanitario». Apuesta así por incluir la enseñanza de primeros auxilios en los currículos escolares y preescolares de los menores en España, destacando que “es obligatorio porque al final es supervivencia de la población”.
Miranda señala que España es uno de los países del primer mundo con menor conocimiento en RCP (reanimación cardiopulmonar) y soporte vital, lo que dificulta la formación en emergencias para niños desde la educación preescolar. “En otros países, desde pequeños, se va adaptando y recordando la formación en primeros auxilios cada año. En España, esta formación todavía es escasa”, afirma.
Beneficios de Aprender Primeros Auxilios
El manual de Miranda subraya varios beneficios de conocer primeros auxilios, entre los que se encuentran:
- Aumenta la confianza y seguridad para actuar en momentos críticos.
- Disminuye la mortalidad en emergencias.
- Reduce el riesgo de complicaciones en lesiones y enfermedades súbitas.
- Fomenta una cultura de prevención y autocuidado.
Hay que Desterrar el Mito de «No Puedo Ayudar»
Uno de los obstáculos más comunes que enfrentan las personas en situaciones que requieren primeros auxilios es el miedo a no saber actuar correctamente. Sin embargo, Miranda insiste en que “es mejor siempre hacer algo que no hacer nada”. El enfermero aclara: “En primeros auxilios, menos es más. No importa cuán capacitado esté el equipo sanitario, si no se han iniciado los primeros auxilios, las posibilidades de que la persona sobreviva o no sufra secuelas son complejas”.
Además, bajo la protección del llamado «buen samaritano», las personas que intentan ayudar en situaciones de emergencia no pueden ser penalizadas si actúan con buena fe y dentro de sus conocimientos. Sin embargo, hay excepciones; en algunos lugares, los profesionales de la salud están obligados a ayudar incluso si están fuera de servicio, y en otros países, no ayudar a una persona en peligro si es seguro hacerlo puede considerarse un delito.
Miranda concluye que “no podemos omitir el socorro, es un delito. Y si eres sanitario, es tu deber ayudar. Muchas veces, si se presenta una denuncia, puedes enfrentarte a penalizaciones mayores por no haber intervenido que por haber actuado”.
