El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha decidido desvincularse de la congresista republicana Marjorie Taylor Greene, quien fue uno de sus mayores apoyos durante su primer mandato y un pilar del movimiento MAGA (Make America Great Again). Esta ruptura se produce en un contexto marcado por la insistencia de Greene en la publicación completa de los documentos relacionados con la red de prostitución liderada por el fallecido empresario Jeffrey Epstein y sus vínculos con Trump.
MADRID, 15 (EUROPA PRESS)
En un mensaje publicado en su cuenta de la plataforma Truth Social, Trump describió a Greene como una «lunática» y una «chiflada» que no deja de «quejarse». Aunque no mencionó a Epstein como motivo de esta ruptura, Trump se refirió a una encuesta que mostró el desplome de Greene en las elecciones para gobernadora o senadora del estado de Georgia.
Greene, que tenía una intención de voto del 12 por ciento, «no tenía la más mínima oportunidad a menos, por supuesto, que recibiera mi apoyo, y no lo va a tener», declaró Trump. El expresidente también expresó que «parece estar molesta» porque no le devuelve las llamadas, argumentando que debe atender a 219 congresistas, 53 senadores, 24 miembros de su gabinete y otros compromisos. «No puedo escuchar todos los días lo que quiera despotricar una lunática», agregó.
Además, Trump acusó a Greene de haber traicionado los principios del Partido Republicano y de haberse pasado a «la izquierda radical». Afirmó que «la maravillosa y conservadora gente» de Georgia «se está pensando desafiarla en unas elecciones primarias» porque «ella también les tiene hartos con sus histrionismos».
Quien decida enfrentarse a Greene en las urnas tendrá el «apoyo completo e inquebrantable» del expresidente, quien luego intensificó sus ataques en un segundo mensaje, refiriéndose a Greene como «Marjorie Taylor Brown» en un juego de palabras, sugiriendo que «la hierba verde se vuelve marrón cuando empieza a pudrirse».
Trump aseguró: «Ha terminado de convertirse en la RINO que siempre fue», refiriéndose a la expresión «Republicano solo de nombre» (Republican In Name Only) que él utiliza para designar a miembros del partido que no le muestran lealtad.
GREENE SEÑALA LOS ARCHIVOS DE EPSTEIN COMO MOTIVO DEL DESENCUENTRO
Por su parte, Greene acusó a Trump de mentir sobre las supuestas constantes llamadas que le ha realizado, afirmando que «está enfurecido» por la cuestión de los archivos de Epstein. En la red social X, señaló que «por supuesto, me está atacando con fuerza para dar ejemplo y asustar a todos los demás republicanos» en vísperas de una votación sobre la publicación de esos documentos.
Greene subrayó: «Es realmente asombroso el empeño que está poniendo para impedir que salgan a la luz los archivos de Epstein», pidiendo a Trump que «luche con la misma tenacidad para ayudar a los hombres y mujeres olvidados de Estados Unidos, que están hartos de las guerras y causas extranjeras», en un tono que podría interpretarse como una velada referencia a Israel.
La congresista concluyó manifestando: «He dedicado demasiado tiempo y demasiado dinero a apoyar a Trump, pero no le idolatro ni le sirvo. Adoro a Dios, Jesús es mi salvador y sirvo a mi distrito y al pueblo estadounidense. Sigo siendo la misma persona de siempre y continuaré rezando para que esta administración tenga éxito, porque el pueblo estadounidense merece desesperadamente lo que votó».
