En el marco del Día Mundial de la Diabetes, los especialistas han expresado su preocupación por el crecimiento de asesorías imprecisas en redes sociales, políticas por la idea errónea de que el vinagre de manzana sin filtrar puede ser una solución eficaz para manejar la glucosa en sangre. Según el doctor Cristóbal Morales, endocrinólogo y miembro de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), este enfoque carece de fundamentos científicos y podría poner en riesgo la salud de quienes lo siguen.
Morales advierte que la diabetes, afecta al 14% de la población española, es una enfermedad crónica que requiere un manejo complejo y multifacético. Para un buen control de la diabetes, es imprescindible adoptar un estilo de vida saludable, que incluya una estricta dieta mediterránea, descanso adecuado, control del estrés y ejercicio regular, además de un tratamiento farmacológico apropiado.
El endocrinólogo lamenta que muchos pacientes estén más dispuestos a seguir recetas de pseudoprofesionales e influencers en lugar de sus médicos. «La situación es alarmante. Nos encontramos cada vez más con pacientes que abandonan su medicación tras ser influenciados por personas que no tienen la formación pertinente. Es vital regular este fenómeno», señala.
La escasa evidencia científica
En los últimos años ha cobrado popularidad la noción de que el vinagre de manzana sin filtrar puede ayudar a controlar los niveles de glucosa. Sin embargo, el doctor Morales subraya que, desde una perspectiva científica, la evidencia de su efectividad es escasa y a menudo contradictoria.
La mayoría de los estudios realizados al respecto son de pequeño alcance y, aunque muestran algún efecto positivo, este es mínimo y no justifica su uso en la práctica clínica. «No hay ninguna guía de práctica clínica que respalde el uso de esta pseudoterapia», reafirma el doctor.
Algunos defensores del vinagre de manzana atribuyen sus efectos al ácido acético, presente en el producto. Sin embargo, Morales recalca que el impacto de este compuesto es muy leve, y que los pocos estudios realizados muestran resultados inconsistentes. Aunque se ha observado que puede ralentizar la digestión de los carbohidratos, este efecto es tan mínimo que no se traduce en un verdadero beneficio terapéutico.
Riesgos asociados al consumo
Además del uso inadecuado de este producto, el doctor Morales alerta sobre los riesgos que puede conllevar su consumo. Al ser un ácido, el vinagre de manzana puede causar problemas como la erosión dental. El peligro mayor radica en que las personas confían más en las recomendaciones de influencers que en el consejo médico de sus endocrinólogos.
«Es fundamental hacer hincapié en que cualquier cambio en la dieta, el ejercicio o los hábitos de vida puede alterar los niveles de glucosa en la sangre, especialmente en aquellos casos que requieren insulina. El vinagre y otros cambios dietéticos pueden influir en los controles de glucemia. Seguir estos consejos erróneos puede resultar perjudicial», advierte el endocrinólogo.
La diabetes es una condición extremadamente compleja, que exige que los pacientes se mantengan informados y sean cautelosos con respecto a las recomendaciones que reciben de fuentes no profesionales. Morales señala que lo más sensato es confiar en equipos de salud cualificados que puedan guía y apoyo a los pacientes en su tratamiento.
En conclusión, el doctor Cristóbal Morales enfatiza que las guías científicas siempre promueven prácticas basadas en la educación nutricional, el ajuste de la dosis de insulina según la ingesta de carbohidratos y la actividad física regular. Por otro lado, el uso de vinagre de manzana sin filtrar no está en esa lista. «La clave para disfrutar de una buena calidad de vida y minimizar las complicaciones de la diabetes radica en seguir indicaciones médicas bien fundamentadas», concluye.
