Yakarta (EFE).- El Gobierno de Indonesia ha designado este lunes héroe nacional al fallecido dictador Suharto, una decisión que ha generado críticas por parte de activistas de derechos humanos. Esta controversia se produce en un contexto de denuncias sobre la militarización de las instituciones bajo el mandato del presidente, el exgeneral Prabowo Subianto.
Prabowo, quien fue yerno de Suharto, presidió la ceremonia de condecoración en la que, además, otras nueve figuras recibieron la misma distinción que Suharto (1967-1998) «por sus excepcionales contribuciones a la nación».
“Suharto fue derrocado por el pueblo, que estaba harto del régimen gobernante en ese momento. Entonces, ¿merece el título de héroe al final de su vida, conocido por encabezar un régimen autoritario y fascista que atacó y oprimió a la gente? Por eso, rechazamos el título de héroe para Suharto”, afirmó Ardi, un estudiante de derecho de 22 años que participó en la manifestación en Yakarta.
El joven añadió: “Veo esto como una forma de blanqueamiento histórico, porque mi generación percibió el régimen de Suharto como muy brutal”.
El acto fue el primer nombramiento de héroes nacionales realizado por Prabowo desde que asumió el poder en octubre de 2024 y se incluye a Suharto, padre de su antigua esposa, Siti Hediati Hariyadi, quien actualmente es diputada de Indonesia.
Activistas indonesios rechazaron la propuesta
El martes pasado, cerca de 500 activistas indonesios manifestaron su rechazo a que Suharto recibiera este título honorífico, pues el Gobierno había confirmado que su nombre figuraba en una lista de 49 candidatos.
“Conceder el título de héroe nacional a Suharto supone una traición a las víctimas y los valores democráticos… Este honor solo es apropiado para aquellos que lucharon por la libertad, no para líderes marcados por el autoritarismo y la violación de los derechos humanos”, denunciaron activistas y académicos en una carta dirigida a Prabowo.
Desde que se confirmó el nombramiento, se han convocado varias protestas en el país, con la participación de algunas víctimas de la represión de Suharto (1967-1998).
Durante su régimen, se persiguió a miembros del Partido Comunista y el Ejército fue acusado de perpetrar masacres, como la violenta ocupación militar de Timor Oriental.
Tras su derrocamiento durante las revueltas de mayo de 1998, las autoridades iniciaron un proceso para juzgar al exdictador por corrupción, pero nunca fue sentenciado y falleció en 2008 a los 86 años. Según la ONG Transparencia Internacional, Suharto malversó entre 15.000 y 35.000 millones de dólares durante su mandato. Propuestas anteriores para nombrarlo héroe nacional habían sido bloqueadas por diferentes presidentes del país.
Desde que asumió la presidencia en octubre de 2024, Prabowo, acusado de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura de Suharto, ha ampliado la influencia de las Fuerzas Armadas en las instituciones de la tercera mayor democracia del mundo y la primera economía del Sudeste Asiático.
Los críticos de estas reformas advierten que representan un retroceso en el proceso de democratización iniciado tras la caída de Suharto.
