Ryanair registró un beneficio neto de 2.540 millones de euros en los primeros seis meses de su año fiscal, finalizado el pasado 30 de septiembre, lo que supone un incremento del 42% respecto a las ganancias de 1.790 millones obtenidas en el mismo periodo del ejercicio anterior, según informó la compañía en un comunicado el 3 de noviembre.
Los ingresos de la aerolínea de bajo coste crecieron un 13% entre abril y septiembre de 2025, alcanzando los 9.820 millones de euros. Los ingresos por la venta de billetes se incrementaron un 16%, hasta 6.910 millones, impulsados por el aumento de tarifas y tráfico. Por otro lado, los ingresos complementarios, que incluyen servicios adicionales, también mostraron fortaleza, con un crecimiento del 6%, alcanzando los 2.910 millones de euros.
A pesar de los desafíos que enfrenta el sector, la aerolínea ha conseguido mantener un estricto control de costes. Los costes operativos aumentaron solo un 4%, lo que se traduce en un incremento de apenas el 1% por pasajero, alcanzando los 6.960 millones de euros. El consejero delegado de Ryanair, Michael O’Leary, atribuyó esta contención a las extensas coberturas de combustible que ayudaron a mitigar el aumento del 14% en las tasas de control de tráfico aéreo y el aumento de los costes medioambientales.
El alza en los beneficios de la aerolínea se debe a un crecimiento del tráfico del 3%, alcanzando la cifra récord de 119 millones de pasajeros, además de un incremento de las tarifas del 13%, impulsado por la positiva acogida de la Semana Santa, la menor base de comparación respecto al año anterior y la recuperación de las tarifas en el segundo trimestre.
Al 30 de septiembre, la tesorería bruta de la aerolínea ascendía a 3.000 millones de euros, después de realizar pagos por 1.200 millones de euros de deuda (incluido un bono de 850 millones de euros en septiembre), 1.100 millones de euros en gastos de capital y 400 millones de euros en dividendos para los accionistas. La liquidez se ve respaldada por una línea de crédito renovable del grupo, que cuenta con aproximadamente 1.000 millones de euros disponibles.
La tesorería neta aumentó a más de 1.500 millones de euros, frente a los 1.300 millones de euros al 31 de marzo, lo que coloca al grupo en una buena posición para financiar sus gastos de capital y amortizar su último bono (1.200 millones de euros) en mayo de 2026 con recursos propios.
Estrategia de crecimiento y entrega de aeronaves
Ryanair sigue confiando en su estrategia de crecimiento, basada en su flota de aviones Boeing 737 ‘Gamechangers’. La aerolínea contaba con 204 de estos aparatos a finales de octubre y espera recibir los últimos 6 (de un pedido de 210) antes de la primavera de 2026. Esto facilitará un crecimiento del tráfico del 4%, alcanzando los 215 millones de pasajeros en el próximo año fiscal (FY2027).
De cara al futuro, Ryanair ha cubierto aproximadamente el 35% del gasto de capital de su pedido en firme del modelo MAX-10 (150 aeronaves). La aerolínea prevé alcanzar los 300 millones de pasajeros anuales para el ejercicio fiscal 2034, gracias a su ventaja en costes, un sólido balance y la limitación de capacidad esperada en el sector de corto radio en Europa hasta 2030.
En su estrategia de asignación de capacidad, Ryanair ha reorientado vuelos hacia regiones que fomentan el crecimiento y reducen los impuestos a la aviación, tales como Suecia, Eslovaquia, Italia, Albania y Marruecos. Por el contrario, la compañía está desviando capacidad de mercados considerados «poco competitivos y de alto coste» como Alemania, Austria y ciertas regiones de España. La temporada 2026 verá más de 2.500 rutas a la venta, incluyendo nuevas bases en Tirana y Trapani.
La aerolínea ha señalado que la capacidad de vuelos de corto recorrido en Europa se mantendrá limitada al menos hasta 2030, ya que los dos principales fabricantes de equipos originales siguen «rezagados» en la producción de aeronaves, y las reparaciones de los motores Pratt & Whitney continúan siendo un problema para muchos operadores de Airbus. Asimismo, la consolidación de las aerolíneas europeas se acelera, incluyendo a Air Europa, SAS y TAP.
O’Leary criticó duramente a la Comisión Europea y a su presidenta, Ursula von der Leyen, «por no implementar reformas urgentes para mejorar la competitividad de Europa, como la reforma del control de tráfico aéreo y la armonización de los impuestos medioambientales».
Perspectiva y cautela para el ejercicio fiscal 2026
De cara al ejercicio fiscal 2026, Ryanair prevé que el tráfico aéreo crezca más de un 3%, alcanzando los 207 millones de pasajeros. Esto se debe a las entregas anticipadas de Boeing y una fuerte demanda del primer semestre. Sin embargo, la dirección ha advertido que enfrentarán comparaciones tarifarias «más difíciles» en el segundo semestre.
El grupo no ha ofrecido una previsión concreta sobre el beneficio neto para el ejercicio fiscal 2026, aunque ha manifestado su expectativa de «recuperar la totalidad del descenso del 7% en las tarifas del año pasado», lo que debería traducirse en un crecimiento razonable del beneficio neto para el año. No obstante, la aerolínea advierte que el resultado final sigue estando sujeto a riesgos externos adversos, como la escalada de conflictos en Ucrania y Oriente Medio, perturbaciones macroeconómicas y los impactos de las huelgas de controladores aéreos en Europa.
