MADRID, 17 Jun. – El actor José Sacristán ha depositado este miércoles su legado en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes. Este conjunto de objetos personales y profesionales incluye piezas significativas como el sombrero de su abuelo, un ejemplar de ‘El Quijote’, cuadernos que su padre escribió en la cárcel y un disco grabado con Concha Velasco, entre otros.
Un legado cargado de emociones
Visiblemente emocionado, Sacristán explicó que los objetos que ha depositado están profundamente ligados a su memoria familiar y a sus orígenes: «Aquí, conmigo, dejo cosas que tienen que ver con el trabajo y con mi vida, y con aquellos que me impulsan a seguir adelante», señaló.
Recordó también a su padre, madre, abuela y tío Francisco, afirmando que «gracias a ellos estoy aquí».
Objetos significativos del legado
Entre los objetos más destacados se encuentra un sombrero que pertenecía a su abuelo, descrito por el actor como su «primer vestuario» y un elemento clave en su infancia. «Cuando yo tocaba este sombrero y me lo ponía, tenía un efecto mágico», rememoró. También ha incluido programas de cine y materiales que guardan relación con sus primeras experiencias como espectador.
El legado también incorpora cuadernos y escritos de su padre, que fueron realizados durante su estancia en la cárcel de Ocaña, donde copiaba poesías «para distraerse de los ratos de aburrimiento». Además, hay una edición de ‘El Quijote’ que leyó en su juventud y que perteneció a su padre.
Por otro lado, incluye el disco que grabó junto a Concha Velasco titulado ‘Yo me bajo en la próxima, ¿y usted?’, así como documentos de su formación, como notas sobre el método Stanislavski que tomó durante su servicio militar en Melilla. También se encuentran programas de sus primeros trabajos teatrales en 1960 y materiales relacionados con su carrera posterior, incluidos guiones de su juventud.
El compromiso con la memoria cultural
Durante el acto, el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, subrayó que la institución no solo custodia «unos objetos, sino una manera de encarnar la cultura española a lo largo de más de seis décadas». Destacó también la trayectoria de Sacristán en el teatro, cine y televisión, así como su capacidad para «dar cuerpo y alma al ciudadano corriente».
Montero afirmó: «Recibir tu legado es el compromiso de la memoria, de no olvidar de dónde venimos, pero sobre todo para seguir caminando con ilusión hacia el futuro. Tus personajes nos han ayudado a mirarnos dentro de nosotros mismos cuando España necesitaba aprender a mirarse de nuevo. Por eso su trabajo pertenece a la historia sentimental y moral de nuestro país».
El Instituto Cervantes custodiará este legado en la caja número 1.324 de la Caja de las Letras. El acto contó también con la participación del cineasta David Trueba y la dramaturga Natalia Menéndez.
