Masha Marquès, experta en yoga facial: «Este simple ritual de 10 minutos puede rejuvenecer tu rostro sin cirugía»
MADRID, 9 Sep. (EDIZIONES) – Nuestro rostro es el espejo más rápido del estrés: ojeras, bolsas, flacidez y arrugas aparecen como señales de alerta. El yoga facial, lejos de ser una moda pasajera, es una práctica con raíces milenarias que ya usaban Cleopatra y las emperatrices de la corte china. Más que simples ejercicios, se trata de una rutina holística capaz de tonificar los músculos, estimular la producción de colágeno y liberar tensiones, aportando beneficios estéticos y de salud en sólo 10 minutos al día.
Según defiende en una entrevista con Salud Infosalus una de las mayores expertas mundiales en esta práctica, la francesa Masha Marquès, debemos sumar el yoga facial a nuestras rutinas porque se trata de un método «simple, efectivo y empoderador».
Reconectar con nuestro rostro
Tal y como sostiene, el yoga facial nos ayuda a reconectar con nuestro rostro, a menudo la parte más expresiva y también la más olvidada de nuestro cuerpo. «En sólo unos minutos al día podemos tonificar los músculos, estimular la circulación sanguínea y linfática, liberar tensiones y favorecer la producción natural de colágeno», detalla.
La autora de ‘Gym Facial’ (RBA) explica, coincidiendo con el Día Internacional de la Belleza, que no se trata de perseguir la juventud ni la perfección, sino de cuidarse de una «forma alegre, natural y constante». «La belleza del yoga facial es que se integra fácilmente en la rutina diaria: mientras tomas el café, durante tu ritual de cuidado de la piel o incluso en una pausa en el escritorio», indica. Este trabajo facial te vuelve más consciente y conectado con tus expresiones, postura y emociones.
Beneficios del yoga facial y qué se necesita
En España, una de las mayores expertas en yoga facial, Diana Bordón, defiende que el yoga facial «ilumina, rejuvenece, activa, tonifica y da salud a tu piel». Además, indica que frena el proceso de envejecimiento con resultados visibles desde las primeras semanas de práctica, siempre y cuando se sea constante en los ejercicios.
«Gracias al yoga facial sentirás tu piel rejuvenecida, aprenderás a relajarte, liberarás buena parte de tu estrés, activarás y tonificarás los músculos de tu cara, aumentarás la circulación de tu rostro, mejorarás tu respiración y oxigenarás tu piel», añade la autora de ‘Yoga Facial’ (Zenith).
Para practicar yoga facial necesitarás: tus manos, tu crema hidratante o aceite facial y un espejo para observar los movimientos. «Tus manos deben estar limpias y tu piel hidratada, así podrás masajearte de forma más agradable y eficaz», añade. Reconoce que se puede practicar cinco veces a la semana, idealmente al levantarse o justo antes de irte a la cama.
Constancia y tiempo dedicado
10 minutos al día son suficientes para empezar a notar resultados, sobre todo si se es constante y se practican los ejercicios adecuados. El yoga facial es como cualquier otra forma de entrenamiento: sesiones cortas y específicas realizadas de manera regular son mucho más eficaces que sesiones largas pero esporádicas. La clave es practicar con intención: activar los músculos correctos y combinar ejercicios de tonificación con técnicas de relajación», añade Masha Marquès.
En cuanto al mejor momento, indica que depende de tu estilo de vida:
- Por la mañana: ideal para energizar el rostro, desinflamar y empezar el día con buena energía.
- Por la noche: perfecto para liberar la tensión acumulada (especialmente en mandíbula y frente) y favorecer la absorción de los cosméticos.
¿A qué edad es apropiado empezar estos ejercicios?
Marquès señala que esta rutina se puede empezar a cualquier edad, ¡y cuanto antes, mejor! Mantiene que en los 20 y 30 años representa una «herramienta fantástica» de prevención. «Igual que ir al gimnasio, el yoga facial ayuda a mantenerse en forma antes de que surjan problemas, dado que fortalece los músculos, mejora la circulación y mantiene la elasticidad de la piel antes de que aparezcan los primeros signos de envejecimiento».
En los 40, 50 años y más, sostiene que en esta etapa los ejercicios faciales ayudan a recuperar el tono muscular, levantar zonas caídas, reducir arrugas y devolver una expresión más relajada y luminosa. «Muchas de mis clientas notan mejoras visibles tras unas pocas semanas de práctica constante. El yoga facial te reconecta con tu rostro, ayuda a liberar tensiones emocionales y te da herramientas para cuidar tu piel y tu aspecto con alegría y autonomía, sin importar la edad», subraya Marquès.
3 ejercicios esenciales de yoga facial
Finalmente, esta experta aporta una pequeña guía de ejercicios que puedes realizar en casa, en una rutina de apenas 10 minutos diaria:
- Para la zona media del rostro (mejillas y boca): Abre la boca ampliamente y forma una ‘O’ apretada con los labios, manteniendo la mandíbula en esa posición abierta; la piel alrededor de la boca y de las mejillas debe estar lisa y tensa. Las mejillas deben sentirse firmes como un tambor; evita sonreír o llevar las comisuras hacia afuera. Mantén los labios en una ‘O’ estrecha, cubre suavemente los dientes con el labio superior; mantén la posición 10 segundos, relaja y repite 3 veces.
- Para la mandíbula y la parte inferior del rostro: Abre la boca y enrolla los labios hacia dentro, cubriendo los dientes; mantén la zona tensa. En esta posición, abre la boca lentamente en 5 segundos y ciérrala lentamente (sin llegar a cerrarla del todo) en otros 5 segundos (repite este movimiento 10 veces). Luego, eleva ligeramente la barbilla y repite otras 10 veces; relaja y vuelve a la posición inicial.
- Para los párpados: Forma una ‘V’ con los dedos índice y medio de ambas manos; coloca los dedos medios en las comisuras internas de los ojos y los índices en las comisuras externas; mira al frente; entorna los ojos suavemente durante 2 segundos y relaja; repite 10 veces. Asegúrate de que la frente permanezca relajada: usa un espejo si hace falta para comprobar que no aparecen arrugas; las cejas deben permanecer inmóviles, el trabajo lo hacen solo los párpados; repite toda la secuencia 3 veces.
