El pasado 19 de agosto de 2025, el Ministerio del Interior informó sobre la detención de 32 personas relacionadas con los incendios forestales que han afectado a España desde el 1 de junio. Aparte de estas detenciones, 93 individuos figuran como investigados y hay un total de 188 investigaciones policiales abiertas. En comparación con los datos reportados el día anterior, ha habido un arresto adicional y un nuevo investigado.
La Policía Nacional informó sobre la captura de 9 personas y la imputación de otras 7, mientras que la Guardia Civil arrestó a 22 individuos y tiene a otros 85 bajo investigación. «Prender fuego no queda impune. Los actos tienen consecuencias», resaltaron en sus redes sociales.
El último detenido conocido es un adolescente de 17 años, apresado en Santiago de Compostela por su relación con siete incendios forestales en la misma zona en un periodo de diez días. La Fiscalía de Menores de A Coruña ha determinado su ingreso en un Centro de Internamiento de Menores. Por otro lado, la Guardia Civil reportó el arresto de un hombre de 48 años que provocó intencionadamente un fuego en terrenos forestales de Colmenar Viejo, ocurrido el 21 de julio. Este individuo también fue presentado ante la autoridad judicial.
Galicia y Castilla y León, las más afectadas
En Galicia, uno de los lugares más perjudicados por estos incidentes, se han detenido al menos tres personas y 22 se encuentran bajo investigación, según el delegado del Gobierno en la región, Pedro Blanco. Entre los arrestados se destaca a un pirómano que provocó el fuego en Oímbra, quien ha sido ingresado en prisión provisional sin fianza.
Asimismo, en Zamora, un hombre fue detenido como presunto autor de un incendio por imprudencia, relacionado con el siniestro en Puercas de Aliste, que calcinó más de 4.000 hectáreas. Según la Guardia Civil, el fuego se originó a partir de un depósito irregular de residuos y vidrio que, al ser expuesto a las condiciones meteorológicas y el efecto lupa, inició las llamas.
Por si fuera poco, la Benemérita detuvo recientemente a un trabajador involucrado en la extinción de incendios, relacionado con el fuego en Cuevas del Valle, que también arrasó más de 2.000 hectáreas. Se sospecha que su motivación pudo estar relacionada con «intereses laborales».
De acuerdo con el Código Penal español, las penas para quienes provoquen incendios que pongan en riesgo la vida o la integridad física oscilan entre 10 y 20 años de prisión, además de multas que van de 12 a 24 meses. Si no se presenta tal peligro, las sanciones disminuyen a entre 1 y 5 años de prisión y multas de 12 a 18 meses, aunque en casos de «especial gravedad», las penas pueden incrementarse a 3-6 años y multas de hasta 24 meses.
