Uganda vuelve a tener rinocerontes en libertad por primera vez desde los años 80, un acontecimiento histórico para la conservación de la biodiversidad africana. La reintroducción de cuatro rinocerontes blancos del sur en una reserva natural del norte del país marca el inicio de un ambicioso programa destinado a restaurar una especie que fue extinguida localmente debido a la caza furtiva y la inestabilidad política.
Durante décadas, los rinocerontes habían desaparecido por completo de los parques nacionales ugandeses. No obstante, un esfuerzo sostenido de conservación por parte de diversas organizaciones internacionales permitió iniciar su recuperación a través de un santuario creado específicamente para proteger y reproducir la especie en condiciones controladas.
Gracias a estrictas medidas de seguridad, monitoreo constante y programas de reproducción exitosos, la población de rinocerontes ha crecido de forma estable.
El último rinoceronte de Uganda, un ejemplar negro, murió en 1983 a manos de cazadores furtivos.
Reintroducción en la Reserva de Fauna de Ajai
La reintroducción de rinocerontes en libertad se produce tras la extinción de estos animales en los años 80 debido a la caza furtiva. Este miércoles, las autoridades medioambientales confirmaron que cuatro rinocerontes blancos del sur fueron trasladados a la Reserva de Fauna de Ajai.
«Lo hemos conseguido. Este miércoles trasladamos cuatro rinocerontes a la Reserva de Fauna de Ajai», declaró Bashir Hangi, portavoz de la Autoridad para la Vida Salvaje de Uganda (UWA, en inglés).
Los rinocerontes fueron trasladados por tierra, en vehículos, desde el Santuario de Rinocerontes de Ziwa, donde habían sido criados en semicautividad para repoblar los espacios naturales de Uganda.
Esta es la primera fase de un programa con el que las autoridades esperan poder trasladar en los próximos meses un total de 20 rinocerontes blancos a la Reserva de Fauna de Ajai, un espacio natural remoto y poco visitado, con suficiente suministro de agua y pastos adecuados para servir de hábitat a estos herbívoros.
Gracias a estrictas medidas de seguridad, monitoreo constante y programas de reproducción exitosos, la población de rinocerontes ha crecido de forma estable.
El Santuario de Rinocerontes de Ziwa como clave para la repoblación
«El regreso de los rinocerontes a Ajai es un momento de orgullo y emoción para Uganda. Es fruto de años de trabajo dedicados a la conservación y un programa de cría exitoso en el Santuario de Rinocerontes de Ziwa», afirmó James Musinguzi, director ejecutivo de la UWA, en un comunicado.
Uganda era el hogar de una importante población de rinocerontes negros, actualmente en peligro crítico de extinción, y de una pequeña población de rinocerontes blancos del norte, de los cuales solo quedan dos hembras viviendo en semicautividad en una reserva del centro de Kenia.
Sin embargo, la inestabilidad política convirtió al país en un terreno fértil para la caza furtiva, impulsada por la alta demanda de los cuernos de rinoceronte en ciertos países asiáticos, donde se les atribuían erróneamente propiedades medicinales.
La caza furtiva y la extinción de los rinocerontes en Uganda
El último rinoceronte de Uganda, un ejemplar negro, murió en 1983 a manos de cazadores furtivos.
Los rinocerontes que fueron reintroducidos en la Reserva de Fauna de Ajai pertenecen a la subespecie de rinocerontes blancos del sur (Ceratotherium simum ssp. simum), originaria de países del sur de África como Sudáfrica, Namibia, Botsuana, Zimbabue y Mozambique.
Aunque existen rinocerontes blancos en libertad en algunas reservas de Kenia, todos pertenecen a la subespecie sureña y fueron introducidos en los años sesenta para crear poblaciones de respaldo fuera de Sudáfrica, donde estaban siendo exterminados.
A finales de 2024, África contaba con unos 22.540 rinocerontes: 6.788 negros y 15.752 blancos del sur, según estimaciones de expertos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Este acontecimiento simboliza la capacidad de recuperación de la naturaleza cuando hay voluntad política, cooperación internacional y compromiso a largo plazo. El regreso de los rinocerontes a Uganda es, en definitiva, una señal de esperanza para la conservación de especies amenazadas en África y en el mundo.
