
MADRID, 6 Abr. () – El presidente estadounidense, Donald Trump, ha criticado la última respuesta diplomática de Irán en el contexto de las negociaciones para poner fin a la guerra, que considera «no es lo bastante buena». Sin embargo, puso en valor que supone «un paso muy relevante» con vistas al ultimátum planteado para un acuerdo con Irán, que termina el martes por la tarde en la hora de la costa este estadounidense.
Trump afirmó: «No es lo bastante buena, pero es un paso muy relevante», durante una rueda de prensa en el tradicional acto de Pascua celebrado en la Casa Blanca.
El mandatario también señaló que la guerra «podría terminar muy rápido». «Saben qué tienen que hacer. Tienen que hacer ciertas cosas. Saben cuáles son. Han estado negociando, creo, de buena fe», explicó.
En este sentido, Trump destacó que ya se ha logrado un «cambio de régimen» en Irán, dado que los dirigentes del primer régimen y del segundo han muerto. «El grupo de personas con el que estamos negociando ahora no está tan radicalizado y creo que son mucho más listos», subrayó.
El presidente estadounidense explicitó sus deseos: «Si de mi dependiera, ¿qué haría? Me quedaría el petróleo. Porque está ahí para tomarlo (…). Ganaría mucho dinero y cuidaría a la gente de Irán mucho mejor que ahora».
Por otra parte, insistió en el mérito de la operación de rescate de los dos pilotos estadounidenses desarrollada el fin de semana, destacando que los iraníes son «gente muy dura». «Hemos roto todos los récords de nuestras fuerzas militares. ¿Qué me decís de lo que pasó ayer? ¿Es algo que no se ve muy a menudo?», planteó Trump.
El presidente añadió: «Me han informado de que cuando estás en territorio muy hostil… y no imagino uno más hostil que Irán… Son combatientes competentes. Son gente muy dura».
No obstante, indicó que Irán «no es tan fuerte como hace un mes». «Les puedo decir que ahora mismo no son demasiado fuertes, en mi opinión. Pero pronto lo vamos a saber, ¿verdad?», apuntó, refiriéndose al inminente fin del plazo dado para que Irán acepte un acuerdo y reabra el estrecho de Ormuz. Ante la pregunta de si este ultimátum, el cuarto, es el definitivo, Trump contestó con un escueto «sí».
Respecto a los dos militares rescatados, comentó que «van bien». «Eran dos, pero no dijimos nada de uno de ellos porque habrían sabido que lo teníamos, así que no dijimos nada», señaló.
En relación al envío de armas para provocar un derrocamiento interno del régimen iraní, Trump insistió en que han enviado «muchas armas» y justificó este envío ya que «si salían a protestar les disparaban de inmediato». «Enviamos armas, muchas armas. Debían de ir a la gente para que pudieran contraatacar y hacer frente a los matones, pero la gente a la que se la mandamos dijo, ‘¡Qué pistola más bonita! Creo que me la voy a quedar'», narró, expresando su enfado hacia un grupo respecto a los grupos armados kurdo-iraníes.
Trump también aprovechó para responder a críticas internas sobre la guerra, afirmando: «Creo que son idiotas porque la guerra va de una sola cosa: que Irán no tenga armas nucleares». Mencionó la represión de las protestas de enero, en las que, según argumenta, «mataron a 45.000 personas», cifra que contrasta con las 3.100 muertes confirmadas oficialmente y las 7.000 estimadas por organizaciones de defensa de Derechos Humanos independientes iraníes.
Según el ultimátum de Trump, si Irán no reabre el estrecho de Ormuz, Estados Unidos bombardeará las centrales eléctricas y puentes de todo Irán. Ante la pregunta de un periodista sobre si esto no constituiría un crimen de guerra, Trump respondió: «Han matado a 45.000 personas en las últimas protestas, más aún. Podrían ser 60.000. Han asesinado a manifestantes. Son animales».
