
MADRID, 14 (EUROPA PRESS)
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado este jueves con imponer aranceles a España debido a las discrepancias sobre el objetivo de gasto militar del cinco por ciento del PIB, acordado en la cumbre de líderes de la OTAN que tuvo lugar a finales de junio en la ciudad neerlandesa de La Haya.
Trump afirmó: «Creo que es muy injusto para la OTAN. Creo que es una gran falta de respeto a la OTAN. De hecho, estaba pensando en castigarlos comercialmente con aranceles por lo que hicieron. Y podría hacerlo. Me parece increíblemente irrespetuoso». Estas declaraciones fueron realizadas durante una reunión de su gabinete, que contaba con la presencia del presidente de Argentina, Javier Milei.
El mandatario estadounidense aseveró: «España ha sido el único país de la OTAN, el único del planeta en hacer eso», refiriéndose a la negativa de España a cumplir con el objetivo de gasto militar. Además, añadió que cree que «deberían ser castigados por eso».
Trump destacó que «todos los demás países» aumentaron su gasto en defensa hasta el umbral del cinco por ciento, mientras España «lo está haciendo muy bien a costa» del resto de Estados miembros, remarcando que «van a recibir protección automáticamente».
Estas declaraciones se producen días después de que Trump propusiera que la OTAN expulsara a España debido a estas discrepancias. Sin embargo, la Alianza Atlántica carece de un mecanismo para expulsar a uno de sus miembros, y la salida solo se contempla de forma voluntaria.
En la cumbre celebrada en Países Bajos, España ratificó su apoyo a la declaración que establece el cinco por ciento como umbral de gasto en defensa para 2035, después de una carta en la que el secretario general aliado, Mark Rutte, otorgó mayor flexibilidad a España para cumplir con sus objetivos sin someterse a una cifra estricta.
Por su parte, la OTAN ha insistido en que este acuerdo no implica una cláusula de exclusión, y recalca que España deberá invertir más del 3% para cumplir sus obligaciones de seguridad con la organización. El Gobierno español reafirma que estos compromisos se pueden alcanzar dedicando solo un 2,1 por ciento del PIB al presupuesto militar, argumentando que la carta «interpretativa» de Rutte permite a España desvincularse del objetivo del cinco por ciento.
