MADRID, 8 de octubre (EUROPA PRESS) – El presidente de BBVA, Carlos Torres, ha animado a los accionistas de Banco Sabadell a «subirse al tren» de la oferta pública de adquisición (OPA) para no perder una «oportunidad histórica». En una reciente entrevista, Torres expresó su convicción de que esta OPA es la oferta definitiva y que no será necesaria una segunda devido a la previsión de alcanzar la condición mínima del 50% de aceptación.
El periodo de aceptación de la OPA concluirá este viernes, 10 de octubre, después de un proceso que ha durado 17 meses desde que BBVA anunció su intención de adquirir el banco catalán. Torres sostiene que se superará holgadamente el umbral necesario para que la OPA surta efecto. «Estamos viendo aceptaciones de manera acelerada justo en estos días, siguiendo el patrón normal de aceptación. Solo quedan tres días, y animo a todos los accionistas a que aprovechen esta oportunidad», declaró.
En el caso de que menos del 50% del capital social participe en la OPA, BBVA deberá decidir si se queda con el porcentaje que supere el 30%. En este escenario, existe la posibilidad de que BBVA renuncie a la condición de alcanzar el 50%, lo que activaría una segunda OPA. Sin embargo, Torres ha dejado claro que esta decisión depende de BBVA y no es algo garantizado.
El presidente de BBVA ha resaltado que «hay mucho que ganar» para un accionista de Sabadell en esta transacción, ya que representa «unirse a un proyecto de futuro». Además, enfatizó que las acciones de Banco Sabadell han agotado su recorrido, por lo que acudir al canje implica «aprovechar las ventajas de creación de valor en el proyecto conjunto».
Torres también indicó que la cotización actual de Banco Sabadell está siendo sostenida por la actual OPA. «Si quitáramos la oferta, habría una alta probabilidad de que la acción de Sabadell cayera, porque ha desaparecido ese soporte», explicó.
Ya sea que haya o no una segunda OPA, Carlos Torres hizo hincapié en los riesgos que enfrentan los accionistas de Sabadell que deciden quedarse con sus acciones y no acudir al canje. «El que desaprovecha la oportunidad se queda como accionista minoritario de un Banco Sabadell con una liquidez en Bolsa mucho menor. Habríamos comprado más del 50%, y eso ya no estaría cotizando. Tendrían menos cobertura de analistas y, por lo tanto, menos valor», advirtió.
Impedimentos sistemáticos de Sabadell
Carlos Torres se mostró confiado en que se alcanzará el porcentaje fijado, mencionando que los fondos institucionales acudirán «con toda su participación», y los fondos indexados, «con aproximadamente la mitad». Si se suma el porcentaje del inversor David Martínez, eso podría implicar una aceptación del 45%. Así, con pocos minoritarios que decidan participar, la oferta sería exitosa.
Aunque no proporcionó datos específicos por tratarse de cifras preliminares, avanzó que están recibiendo aceptaciones de accionistas que tienen sus acciones depositadas en Banco Sabadell, pero que han decidido acudir a las oficinas de BBVA para aceptar la OPA. En cuanto a los clientes con acciones depositadas en BBVA, que representan un 2%, casi un 40% ya ha aceptado la oferta, según Torres.
El número de clientes de Sabadell que han acudido a oficinas de BBVA es relevante, dado que el banco ‘opante’ informó haber detectado «impedimentos sistemáticos» a las aceptaciones por parte de Banco Sabadell. «Lo pusimos en conocimiento del supervisor y asumimos que han tomado cartas en el asunto», deslizó.
Torres recalcó que «es muy importante que los accionistas sepan que si les ponen dificultades, tengan donde tengan las acciones, pueden acudir a BBVA. El proceso de aceptar la oferta es muy sencillo y gratuito».
Ante la pregunta sobre si la condición impuesta por el Gobierno a la operación ha hecho menos atractiva la OPA, Carlos Torres respondió que solo ha retrasado un año la consecución de las sinergias, aunque la operación sigue siendo «tremendamente atractiva».
En cuanto al horizonte de la fusión, Torres cree que la operación podrá ejecutarse antes de que finalice 2028, dado que la condición expira en junio de 2028. Este escenario no contempla que el Gobierno decida extender la condición de independencia de ambos bancos de tres a cinco años.
Gestión conjunta para maximizar el valor
El presidente de BBVA dejó claro que «no hay nada que impida que en interés de los accionistas de una y de otra entidad se tomen decisiones coordinadas», bajo la influencia del accionista mayoritario, que sería BBVA. También defendió que existe un «enorme espacio de gestión conjunta» para crear valor para todos.
Respecto a la composición del consejo de administración de Banco Sabadell tras la toma de control por parte de BBVA, Torres evitó pronunciarse sobre una posible salida del actual presidente y consejero delegado, Josep Oliu y César González-Bueno. Sin embargo, admitió que habría cambios: «No hay nada decidido, pero propondríamos cambios en la composición», concluyó.
