El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha destacado la necesidad de establecer garantías de seguridad en el contexto de un acuerdo de paz potencial entre Ucrania y Rusia. En el marco de las recientes conversaciones, tanto Zelenski como los líderes europeos han enfatizado que cualquier pacto debe incluir medidas efectivas para prevenir futuras agresiones rusas.
Las llamadas «garantías de seguridad» han sido un tema central en las discusiones y, según declaraciones de funcionarios estadounidenses, Rusia estaría abierta a considerarlas. Pero, ¿qué implican realmente estas garantías?
¿A qué se refieren con garantías de seguridad?
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, han señalado que tales garantías podrían basarse en el Artículo 5 de la OTAN, que establece un principio de defensa mutua. Esto significaría que Kiev recibiría protección ante nuevas invasiones rusas mientras se mantiene fuera del Tratado de la OTAN.
No obstante, el analista Oleg Ignatov del International Crisis Group (ICG) alerta que los detalles de este modelo similar al de la OTAN son aún inciertos. Si se aplica de manera literal y Rusia ataca a Ucrania tras un acuerdo de paz, los países que ofrezcan estas garantías tendrían que decidir cómo respaldar a Ucrania. Sin embargo, esto no necesariamente implicaría iniciar una guerra contra Rusia; por ejemplo, podrían proporcionar asistencia armamentística o apoyo político.
El interrogante subsiguiente es: ¿formará Rusia parte de estas garantías? ¿Recibiría Moscú garantías de seguridad si sufre un ataque por parte de Ucrania?
¿Qué quiere Ucrania?
El presidente Zelenski ha manifestado que “Putin sigue cometiendo matanzas para mantener la presión sobre Ucrania y Europa, y humillar los esfuerzos diplomáticos”. Por ello, argumenta, es esencial contar con garantías de seguridad confiables y no recompensar a Rusia por su rol en la guerra.
A medida que la entrada de Ucrania a la OTAN se convierte en una línea roja, Zelenski demanda poder responder de manera rápida ante un posible ataque ruso, y un modelo similar al Artículo 5 de la OTAN obligaría a los firmantes de las garantías a actuar contra la agresión.
La Unión Europea se ha comprometido a ofrecer apoyo contundente: “las garantías de seguridad deben ser suficientemente sólidas y creíbles como para disuadir a Rusia de reagruparse y volver a atacar”, afirmó Kaja Kallas, alta representante de la UE para Asuntos Exteriores. Su enfoque incluye entrenamiento de soldados ucranianos y fortalecimiento de las fuerzas armadas y la industria de defensa de Ucrania.
Zelenski considera fundamental que el ejército ucraniano sea parte central de estas garantías y busca financiación de Europa o Estados Unidos.
¿Accedería Rusia?
Witkoff declaró que Putin había mostrado disposición, en un encuentro con Trump en Alaska, a permitir garantías de seguridad “sólidas” y a comprometerse a no ampliar su territorio, ni en Ucrania ni en Europa. No obstante, Ignatov aclara que el Kremlin no aceptará garantías que sean percibidas como adversas a Rusia, lo que complica la posibilidad de consistentes acuerdos con solo las naciones occidentales.
Además, Moscú también busca discutir garantías de seguridad que protejan sus propios intereses, especialmente si Ucrania pretende recuperar territorios. Sergei Lavrov, ministro de Exteriores ruso, ha manifestado esta postura.
Según el analista Matthias Matthijs, “Rusia está dispuesta a ceder muy poco”. Considera que Putin podría aceptar la propuesta de Estados Unidos sobre garantías de seguridad, únicamente si estas son formuladas de manera vaga y poco precisa.
¿Está dispuesto EEUU a defender Ucrania?
Pese a que Trump parecía inclinado a ofrecer garantías de seguridad a Ucrania, recientemente declaró que no contempla el envío de tropas estadounidenses, prefiriendo que los países europeos lideren la defensa. “Los ucranianos no van a ser parte de la OTAN, pero tenemos a las naciones europeas, y ellas van a estar al frente”, expresó en una entrevista con Fox News.
Ignatov sostiene que la postura de Trump se centra en que, aun si a él no le parecen prioritarias las garantías para Ucrania, comprende su importancia para Europa y Ucrania, y por ello debe buscar una solución satisfactoria para varias partes. Matthijs agrega que la intención de Trump parece que es dejar a Europa asumir la carga de la defensa ucraniana, mientras Estados Unidos continuaría apoyando con ventas de armas, inteligencia y, tal vez, apoyo aéreo, pero poco más.
En resumen, parece que Estados Unidos no está dispuesto a involucrarse significativamente, y el compromiso europeo se mantiene en niveles actuales: envío de armas, formación y apoyo. La viabilidad de una solución estable sigue en duda, y aunque los combates podrían cesar, su sustentabilidad es incierta.
