El director del Museo Reina Sofía, Manuel Segade, ha recordado este miércoles que el origen de esta pinacoteca se basa en el retorno del Guernica de Pablo Picasso a España y ha asegurado que el cuadro permanecerá allí. «El Guernica no se mueve, como sabéis», ha afirmado Segade durante una conferencia en la que ha explicado el resultado de la primera fase del proyecto de reorganización y mejora de los espacios, orientado a facilitar el acceso de los públicos a los fondos del Museo.
A lo largo de su exposición, Segade ha mostrado la influencia de los cambios políticos, la transición hacia la democracia, el feminismo y las nuevas identidades sociales en el arte contemporáneo. Asimismo, ha repasado las principales obras expuestas y los itinerarios planteados desde el propio museo para explorarlas.
En ese contexto, ha mencionado los grabados de Pablo Picasso que fueron vandalizados en los años 70 con ácido y navajazos por los guerrilleros de Cristo Rey, quienes consideraron al artista como un «marxista, comunista, antipatriota, proxeneta, homosexual, pornógrafo e hijo ilegítimo».
Segade ha enfatizado: «Creo que no es necesario insistir, pero os recuerdo que este museo existe porque el Guernica, el último exiliado, vino de vuelta a España». Además, ha defendido que «sin democracia, lo que tenemos son ‘picassos’ rotos; con democracia, lo que tenemos son museos donde garantizar el derecho de la sociedad a acceder a estas obras».
El director también ha conversado con el público, compartiendo algunas pinceladas acerca de las siguientes fases de esta reordenación, previstas para los años 2027 y 2028. Tras destacar que el Guernica se encuentra en «la sala más grande» del museo, ha argumentado que «el pasado más pasado» deberá abordarse en la segunda planta para contar con un relato cronológico en el arte. En este sentido, ha señalado que habrá espacios dedicados al arte de los años 50 a 70 y un ala latinoamericana.
Esto, entre otras cosas, ha motivado que la primera etapa de este proceso de reorganización comenzara por la última planta, donde las obras parten del proceso de la Transición. No obstante, ha reconocido la dificultad de trabajar en una época que «era sincronicidad pura con el presente».
Segade ha concluido: «Tenemos la convicción de que nuestro lenguaje tendrá que tener la misma diversidad que el arte que mostramos y así lo iremos haciendo en las futuras transformaciones de la planta tercera y segunda de Sabatini».
El Museo Nacional Reina Sofía presentó el pasado febrero la nueva ordenación de su colección permanente situada en la cuarta planta del edificio Sabatini, un recorrido de más de 3.000 metros cuadrados, que propone una revisión del arte contemporáneo en España desde la Transición hasta la actualidad y que cuenta con una importante presencia de obras de mujeres, además de piezas de artistas latinoamericanos.
Segade explicó entonces que esta sería la primera de las tres grandes intervenciones que reorganizarán por completo las colecciones en las plantas superiores del edificio. Todo ello con el objetivo de «responder a la pregunta de cómo se llega al pasado desde el presente».
