COPENHAGUE, 1 de octubre de 2025 (EUROPA PRESS) – El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido que la Global Sumud Flotilla, que se dirige hacia la Franja de Gaza con ayuda humanitaria, no representa «una amenaza para Israel». Por ello, confió en que el Ejecutivo de Benjamin Netanyahu tampoco represente una amenaza para las personas a bordo de la embarcación.
Sánchez hizo estas declaraciones a su llegada a la reunión informal de líderes europeos en Dinamarca y horas después de que el Gobierno aconsejara a los españoles que viajan en la flotilla, cuyo número supera el medio centenar, que no se adentren en la zona de exclusión decretada por Israel, advirtiendo que el buque de acción marítima ‘Furor’, que ya se encuentra en la zona, no podrá entrar en esas aguas.
El presidente explicó que el Gobierno español está en contacto con los integrantes de la flotilla, entre los que se encuentra la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, así como con otros países que tienen ciudadanos en la misma. «Es una misión humanitaria que no hubiera tenido lugar», afirmó Sánchez, «si el Gobierno israelí hubiera permitido la entrada de ayuda humanitaria a la Franja y su reparto por parte de Naciones Unidas».
Desde el primer momento, el presidente español ha trasladado al Ejecutivo israelí que los españoles a bordo «contarán con toda la protección diplomática» y que «no representan un peligro ni una amenaza para Israel». Por lo tanto, añadió, «espero que Israel, en este caso el Gobierno de Netanyahu, no represente ninguna amenaza a esta flotilla».
Respecto a la labor que el buque ‘Furor’ está llamado a desempeñar, Sánchez no se pronunció sobre las críticas recibidas de sus socios de coalición y parlamentarios por el hecho de que el barco no vaya a proteger a los tripulantes de la flotilla. Resaltó que su misión tiene como objetivo asistir y rescatar en caso de ser necesario.
Fuentes de Moncloa habían informado previamente que el ‘Furor’ se encuentra en un radio operativo para realizar algunas operaciones de rescate si fuera necesario, aunque no podrá entrar en la zona de exclusión impuesta por Israel, ya que hacerlo pondría en riesgo la integridad física de su tripulación y de los miembros de la flotilla.
