
MADRID, 12 (EUROPA PRESS)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado este lunes un real decreto ley que incluirá medidas como incentivos fiscales para propietarios que no suban el precio del alquiler en la renovación de contratos, una regulación contra el «fraude» en los alquileres de temporada y limitaciones al «abuso» del alquiler por habitaciones.
«Es sencillo: a quienes garantizan vivienda digna les apoyaremos y a quienes especulan con ello les pondremos freno», ha enfatizado Sánchez durante su visita a los trabajos de demolición en el acuartelamiento de Campamento, en Madrid, donde se construirán 10.700 viviendas asequibles.
En concreto, la primera medida del real decreto ley, que será aprobado por el Consejo de Ministros en las próximas semanas, contempla una bonificación fiscal del 100% en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para propietarios que eviten aumentar el precio del alquiler en la renovación de contratos. «De esta manera ganamos todos», ha defendido el presidente.
La segunda medida tiene como objetivo limitar los contratos de temporada para poner fin al «uso fraudulento evidente» que se está produciendo, según explicó Sánchez. El Gobierno establecerá condiciones estrictas para que un contrato pueda ser considerado de temporada y prevé un régimen sancionador para quienes incumplan la regulación estatal de alquileres de corta duración.
Sánchez ha advertido que «nuestras ciudades se están llenando de contratos de temporada que obligan a las personas a vivir en incertidumbre, sin un motivo justificado, salvo la especulación», y aseguró que su administración no permitirá tal situación.
En tercer lugar, se pondrá freno al uso del alquiler por habitaciones. «Hemos detectado una preocupante tendencia a convertir pisos completos en alquileres por habitaciones, con el único objetivo de incrementar las rentas», apuntó el presidente. Como respuesta, el Gobierno buscará extender las garantías de los alquileres habituales a los de habitaciones.
Así, los nuevos contratos de alquiler por habitaciones deberán cumplir dos condiciones: la renta total no podrá superar la renta del contrato de la vivienda completa y, en zonas tensionadas, se aplicarán los mecanismos de control de rentas previstos en la ley de vivienda.
Además, Sánchez afirmó que «seguiremos construyendo más vivienda» y «continuaremos interviniendo el mercado del alquiler en España», destacando que muchos están utilizando la vivienda para enriquecerse sin escrúpulos, y recordó que estas medidas beneficiarán a más de 3 millones de hogares que viven de alquiler.
NUEVO BARRIO CAMPAMENTO
Pedro Sánchez también anunció que el Ejecutivo seguirá construyendo más vivienda pública para restituir el parque público, a través de la nueva Empresa Estatal de Vivienda, Casa 47, y del nuevo Plan Estatal de Vivienda, dotado con más de 7.000 millones de euros.
Tras desbloquear la ‘Operación Campamento’, en Madrid, paralizada desde 1989, hoy comienzan las obras del Nuevo Barrio de Campamento, que acogerá 10.700 viviendas asequibles.
El presidente destacó: «Hace cuatro años tomamos la decisión de impulsar este proyecto y hoy hacemos realidad lo que antes solo eran palabras. Venimos a iniciar las obras y a decir que hoy empieza a construirse un nuevo barrio en la Comunidad de Madrid.»
Isabel Rodríguez, ministra de Vivienda y Agenda Urbana, resaltó que este proyecto es «el mejor» de los presentados en 40 años, ya que el 100% de las viviendas serán promovidas por empresas públicas y serán asequibles. «Habrá viviendas en alquiler y en propiedad, pero todas asequibles», subrayó.
En cuanto a los alquileres, se fijarán precios que no sobrepasen el 30% de la renta mediana de la zona, garantizando así la asequibilidad. En términos de ventas, los precios también estarán por debajo del mercado. Las viviendas serán accesibles para aquellas rentas situadas entre 2 y 7,5 veces el IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples) y que no posean otras propiedades.
Las 211 hectáreas (2.110.000 metros cuadrados) del Nuevo Barrio Campamento se distribuirán de la siguiente manera: un 25% será destinado a la construcción de viviendas y el 75% restante se dedicará a usos públicos, incluyendo equipamientos urbanos, calles, zonas verdes y espacios de disfrute para la ciudadanía.
