MADRID, 29 Nov. (EUROPA PRESS) – El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha acusado este sábado a las formaciones de derecha de vivir en un ‘Black Friday’ «constante», donde buscan poner «en venta» la democracia y los derechos de las mujeres, así como ofrecer «descuentos» en los servicios públicos para llegar al poder.

Sánchez dejó este mensaje durante su intervención en el Consejo de la Internacional Socialista en Malta, donde no valoró ningún asunto de la actualidad española y alertó sobre los riesgos que acarrean las ideologías defendidas por partidos como el PP o Vox. Durante su discurso, el presidente aseveró que los partidos políticos que representan a la derecha tradicional han sido absorbidos por la «extrema derecha», perdiendo no solo los valores que antes sostenían, sino también a sus votantes.
El líder del Ejecutivo español señaló que anteriormente, las formaciones de izquierda y derecha tenían discrepancias políticas sobre la manera de enfrentar diversos problemas, pero existía una «base común» en la defensa de la democracia, la libertad, los derechos humanos, la ciencia y la verdad. «Ahora eso ha desaparecido», advirtió Sánchez.
Denuncia sus «contradicciones»
El presidente del Gobierno criticó las «contradicciones» de los partidos de la derecha, afirmando: «Se llaman patriotas, pero se venden a las empresas multinacionales… dicen gobernar para la gente, pero legislan para las élites. Son una contradicción», recalcó.
Sánchez enfatizó que los gobiernos socialdemócratas no pueden permitirse «dar un paso atrás» y deben enfrentarse a grandes retos como la lucha contra el cambio climático, el aumento de las desigualdades, la mejora de la igualdad entre hombres y mujeres, y el mantenimiento de la paz en el ámbito geopolítico internacional. También destacó la victoria de Zohran Mamdani en la alcaldía de Nueva York, señalando que lo logró incrementando las expectativas y no disminuyéndolas.
Alerta de los riesgos bélicos
En este contexto, Sánchez subrayó que actualmente los conflictos bélicos están en sus niveles más altos desde la Segunda Guerra Mundial, especialmente por la situación en Ucrania y Oriente Medio. También hizo hincapié en los riesgos que suponen los ciberataques, las amenazas híbridas y el uso de la Inteligencia Artificial (IA) como arma.
El líder socialista defendió la solución de los dos Estados para el caso de Israel y Palestina, y pidió una paz «justa y sostenible» para Ucrania, con garantías de seguridad e integridad territorial. En este sentido, cree que la respuesta a estos desafíos debe ser el «diálogo y la diplomacia», enfatizando el mensaje de «No a la guerra y un gran sí a la paz».
Para concluir su intervención, Sánchez afirmó que, a pesar de los «momentos difíciles» que se viven actualmente, la izquierda siempre será «la brújula» que sigue apuntando «hacia la dignidad, la igualdad y la justicia». Además, envió mensajes de apoyo al partido turco CHP por el congreso que celebrará el próximo domingo y a los socialistas chilenos por los comicios electorales en el país latinoamericano.
