La ministra de Defensa, Margarita Robles, solicitó el miércoles a la presidenta del Congreso, Francina Armengol, que se autorice la comparecencia de la directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Esperanza Casteleiro, ante la Comisión de Gastos Reservados. Su objetivo es explicar la actuación de este departamento en los días previos a la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta, ocurrida el pasado 30 de julio.
Robles hizo esta solicitud durante la sesión de control al Gobierno, tras las acusaciones del Partido Popular (PP) que aseguraban que el Ejecutivo intentaba impedir que Casteleiro compareciera en el Congreso para abordar este asunto, tal y como habían reclamado los populares y Sumar, el socio minoritario del Ejecutivo de coalición.
Armengol, que preside la Comisión de Gastos Reservados, conocida como ‘comisión de secretos oficiales’, informó este martes a la Junta de Portavoces que tenía la intención de citar a Robles el 6 de octubre para hablar sobre Ceuta. El Gobierno también indicó que posteriormente comparecerían los titulares de Interior y Exteriores, los otros ministerios que manejan gastos reservados.
El PSOE apoyó a la ministra
Aunque no se especificó cuándo podría comparecer la directora del CNI, desde el PSOE su portavoz, Patxi López, resaltó que la máxima responsable del CNI era la ministra de Defensa y que la Comisión de Gastos Reservados no está pensada para realizar «careos» entre los responsables de los servicios de inteligencia.
Durante la sesión de control, Robles se mostró «encantada» de comparecer en ese contexto, que opera a puerta cerrada, y aseguró que está dispuesta a explicar «todo» lo necesario «con absoluto sentido de Estado», incluidas cuestiones «secretas». Aunque expresó su desacuerdo con ser citada el 6 de octubre en lugar del 5, día que ella había propuesto.
Además, Robles reiteró que Casteleiro también está dispuesta a comparecer. «Me gustaría que en la Junta de Portavoces, señora presidenta, se autorizara a la directora del CNI para que no quepa la más mínima duda», afirmó dirigiéndose a Armengol.
Votación programada para la próxima semana
En la sesión de control, tres diputados del PP interrogaron a Robles en un debate que se completó con una interpelación a la ministra, que generará una moción que será votada la próxima semana. La primera en dirigirse a ella fue la vicesecretaria de Regeneración del PP, Cuca Gamarra, quien le recriminó que se presente como «institucional» cuando solo ha participado en dos plenos de control este año.
Según Gamarra, en la sesión del 25 de agosto, «obsesionada con su responsabilidad penal», Robles tuvo que reconocer los avisos del CNI y la inteligencia de las Fuerzas de Seguridad. En este contexto, cuestionó desde cuándo conocía esos alertas, qué hizo con esa información, si avisó a Sánchez y acusó al Ejecutivo de «vetar» la comparecencia de Casteleiro.
Críticas a la actuación del Gobierno
La diputada por Ceuta, Sofía Acedo, destacó que Robles es «el objetivo a abatir en su propio Gobierno» por haber reconocido a posteriori que el CNI sí envió avisos, aunque no tomó medidas preventivas. Le reprochó también el mantenimiento de la vía ilegal de entrada a España por las islas Chafarinas, argumentando que «usted es igual de responsable que el resto de miembros de su Gobierno».
Acedo también criticó que Robles visite a los militares heridos en Ceuta, pero no implemente medidas para que se protejan como declararles agentes de autoridad, recordando que los dos militares heridos fueron trasladados al Hospital Gómez Ulla de Madrid por decisión personal de Robles.
Por su parte, Agustín Conde, también del PP, acusó al Gobierno de causar un «daño prácticamente irreparable» a los servicios de inteligencia al desclasificar informes relacionados con este episodio, lo que, según su opinión, entregó «información valiosísima al enemigo». Conde emplazó a Robles a dimitir si no estaba de acuerdo con cómo se manejó la situación en Ceuta.
Durante una interpelación, el diputado Carlos Rojas sugirió que «una llamada de Moncloa frenó el despliegue del Ejército en Ceuta a mediodía del 30 de julio», acusación que Robles desmintió. «Le voy a enseñar mi teléfono; no tengo ningún problema. Yo no recibo llamadas de Moncloa. Cumplo con mi obligación», enfatizó la ministra.
Robles se reafirmó en lo que había manifestado en el Congreso el 25 de agosto, defendiendo que el CNI había hecho su trabajo alertando a la Delegación del Gobierno en Ceuta y pidiendo perdón a los ceutíes. «Me reitero íntegramente desde el primer punto hasta el final de mis declaraciones; ni quito ni pongo porque se correspondían con la realidad», sostuvo.
Además, pidió al PP que no transforme el asunto en una «sucesión permanente de choques institucionales» y defendió la actuación de las Fuerzas Armadas durante la crisis, subrayando que están actuando conforme a la ley.
Despliegue militar en Ceuta
Robles detalló que, si el 25 de agosto había 2.700 militares desplegados en Ceuta, actualmente son 4.100. Estos han realizado más de 7.000 patrullas y llevan a cabo labores de vigilancia en los alrededores de la ciudad autónoma en los ámbitos terrestre, marítimo y aéreo.
«No podemos dejar que Ceuta se sienta abandonada, no lo está. Los servicios de inteligencia civiles y militares alertan de posibles asaltos que se puedan producir y quiero decir, por si alguien en el Reino de Marruecos tiene alguna duda, que Ceuta y Melilla son España, forman parte de la frontera española y de la frontera europea y siempre estaremos con ellos. Yo también me siento caballa», concluyó.
