
MADRID, 8 Mar. (EUROPA PRESS) – Renfe ha cifrado en casi 1.000 millones de euros el valor del contrato que ha licitado para buscar una alianza con una compañía especializada en el transporte en autobús. El objetivo es aligerar su respuesta ante obras o fenómenos climáticos que interrumpen la circulación ferroviaria, lo que requiere de autobuses para llevar a los viajeros a sus destinos finales.
Según los pliegos del contrato, el valor de esta licitación asciende a 923,3 millones de euros (IVA excluido) para un periodo total de 15 años. El contrato inicial contempla un plazo de 10 años por 588 millones, con la posibilidad de prórrogas por un periodo adicional de 5 años.
Colaboración con grandes empresas
Con esta licitación, Renfe busca un socio que controle el 51% de una nueva empresa, quedándose la operadora ferroviaria pública con el restante 49%. De esta manera, se garantizará una flota estable de autobuses y personal de conducción suficiente para establecer planes de transporte alternativo por carretera (PAT) cuando el viaje en tren no sea posible.
Requisitos para los interesados
Para asegurar la eficiencia del servicio, Renfe ha dispuesto que solo grandes empresas puedan presentar sus candidaturas. Los requisitos económicos establecidos en los pliegos indican que los interesados deberán tener una facturación igual o superior a 75 millones de euros en alguno de los últimos tres ejercicios, o contar con un mínimo de 500 autobuses en propiedad (300 si se presenta en consorcio).
De esta forma, se abrirá primero un plazo para que las empresas presenten sus candidaturas y, posteriormente, se pasará a una fase siguiente con aquellas que cumplan los requisitos. En este contexto, fuentes de Avanza, uno de los grandes operadores de autobuses en España, han señalado que presentarán su candidatura. Por su parte, Alsa no ha hecho pronunciamiento, aunque también cumple con los requisitos exigidos.
Reacciones del sector
No obstante, los requisitos establecidos han levantado críticas entre pequeñas y medianas empresas del sector, que argumentan no entender su imposición, ya que muchos de los planes alternativos por carretera actuales son prestados por ellos mismos. Existen temores de que, en caso de adjudicarse a una gran empresa, se les subcontrate.
Renfe ha manifestado que su objetivo es asegurar la disponibilidad de autobuses, incluso en momentos de alta demanda, lo que justifica su búsqueda de una empresa con gran disponibilidad de recursos.
Expectativas de ahorro
Con esta nueva empresa, Renfe espera lograr un ahorro de hasta 195 millones de euros a lo largo de 15 años en comparación con el coste de los actuales planes de transporte alternativo por carretera.
