La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha instado al Partido Popular (PP) a que firme de inmediato el traslado de 500 menores desde Ceuta a la Península. Durante su intervención, Rego aseguró que «las plazas están habilitadas» y que solo falta el visto bueno del Gobierno de la ciudad autónoma para llevar a cabo esta acción.
En su declaración, Rego acusó a los dirigentes del Partido Popular de pedir la expulsión de todos los menores migrantes, una medida que calificó como un «mecanismo de deportación masiva de niños», a la que considera «ilegal e inhumana». Rego subrayó que cualquier procedimiento relacionado debe ser «individual, de cada niño y cada niña», respetando así el interés superior de la infancia, tal como estipula el ordenamiento jurídico español.
Con el objetivo de avanzar en la situación, la ministra sugirió dos acciones concretas que podrían implementarse «de manera inminente»: que Ceuta firme el traslado de los 500 menores a la Península, dado que «las plazas ya están habilitadas y las financia el Estado», y que las comunidades autónomas gobernadas por el PP «sean solidarias» y cooperen en la acogida de menores.
Reconocimiento de responsabilidad por parte del Gobierno
Sira Rego también reconoció que el Gobierno tiene «una parte de responsabilidad» en la gestión de la crisis actual, afirmando que «la coordinación tendría que haber sido más eficiente y más rápida». Sin embargo, defendió que es posible «atender a los ciudadanos y ciudadanas de Ceuta» al mismo tiempo que se brinda apoyo a «personas en situación de vulnerabilidad» que han llegado a la ciudad, rechazando así la idea de tener que elegir entre una opción y otra.
«Es verdad que ha habido una situación de desborde extraordinario, y la coordinación tendría que haber sido más eficiente y rápida. Hemos visto situaciones que evidentemente no nos gustan. Por eso, digo que es importante la autocrítica, hacernos cargo y asumir la parte de responsabilidad que tenemos», destacó la ministra.
En un tono más crítico, Rego acusó a Vox de «señalar y llamar a cazar seres humanos» desde las «tribunas de las instituciones democráticas», advirtiendo que sus «discursos de odio» no representan opiniones legítimas, dado que «el racismo y el fascismo no son una opinión legítima».
Criterios injustos en el modelo europeo de fronteras
Preguntada sobre el papel de la Unión Europea en esta crisis, Rego subrayó que España actúa como frontera sur de la UE y criticó los «mecanismos de externalización y militarización de fronteras».
En lugar de estos enfoques, propuso mecanismos de «vías legales y seguras», como los que se aplicaron durante la crisis de refugiados de Ucrania, subrayando la necesidad de una «acogida vinculante y solidaria» con recursos europeos para los territorios de entrada.
Además, la ministra denunció un «sesgo racista» en el trato diferenciado entre la crisis de refugiados ucranianos y la actual, calificando como «inhumano» el hecho de que no se aplique el mismo criterio de acogida rápida y solidaria a los menores que han llegado a Ceuta.
