Las causas de las pérdidas alimentarias en el sector de los cítricos son diversas, pero existe un conocimiento limitado acerca de cuántos kilos de alimentos se pierden en esta parte de la cadena alimentaria. Conscientes de esta problemática, WWF España y la Fundación Espigoladors han trabajado conjuntamente desde 2023 en el proyecto Zitroladors, con la colaboración del MITECO, con el objetivo de cuantificar y visibilizar esta situación en España.
El estudio “Diagnóstico de las pérdidas en el sector de cítricos”, publicado en el marco del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, busca cuantificar las pérdidas alimentarias de cítricos en campo, analizar sus causas e impactos, y proponer soluciones para reducirlas y evitar sus consecuencias ambientales, económicas y sociales.
Proyecto Zitroladors
El proyecto cuantifica las pérdidas de cítricos en fincas agrícolas de Sevilla, Valencia y Tarragona a través de una metodología triple:
- Cuantificaciones a pie de campo,
- Estimación del impacto ambiental y económico,
- Entrevistas a personas productoras, empresas distribuidoras y expertas del sector citrícola.
Durante 2023 y 2024, se realizaron tres cuantificaciones en campos de naranja en Sevilla, y cuatro mediciones en campos de mandarina entre Tarragona y Valencia.
Resultados de las cuantificaciones
Los resultados de las cuantificaciones varían:
- En el caso de las pérdidas alimentarias en los campos de naranja cuantificados entre 2023 y 2024 (Sevilla), se estima que las pérdidas representan entre el 4,3% y el 8% de su producción. En la parcela más afectada, las pérdidas alimentarias corresponderían a 2,8 toneladas por hectárea, lo que tendría un impacto económico estimado en 584 € por hectárea, y un impacto ambiental de casi 700 kg de CO2 y más de 26.000 m3 de agua malgastada anualmente por hectárea.
- En el caso de las cuantificaciones de pérdidas alimentarias en campos de mandarina (Tarragona y Valencia), los resultados son muy diversos y varían entre el 0% y el 12,5% de la producción. En la explotación más afectada, se registraron pérdidas de más de 16 toneladas por hectárea, lo que equivale a más de 4 toneladas de CO2 emitidas y 166.000 m3 de agua desperdiciada por hectárea cada año.
Además, es importante destacar que, en promedio, el 45% de las naranjas que se quedan sin cosechar en el campo son comestibles, mientras que en el caso de las mandarinas corresponde al 65%.
Pérdida de cítricos en el campo
Estos resultados revelan la complejidad que hay detrás de las pérdidas alimentarias, por lo que se insta a seguir cuantificando a pie de campo para entender mejor la variabilidad entre los resultados y realizar un diagnóstico más preciso de la problemática.
A la vista de estos datos, ambas organizaciones concluyen que las principales causas de las pérdidas de cítricos en el campo se deben a:
- Fruta dañada por plagas y enfermedades,
- Fruta descartada por optimización de tiempos de recolección vinculada a bajos precios,
- Y, en gran medida, por criterios estéticos impuestos por los mercados acerca del calibre y apariencia de las frutas.
Asimismo, en el proyecto Zitroladors, hemos publicado el informe “Los criterios estéticos como causa de pérdidas alimentarias en cítricos”, que aporta datos para avanzar en soluciones frente a esta causa clave de pérdidas en el campo.
Los criterios estéticos y su impacto
El informe expone los requerimientos estéticos de comercialización de frutas cítricas, distinguiendo entre los públicos y los privados, y señala que estos últimos son los más exigentes: el calibre, la forma, la presencia de manchas en la piel y el color.
La investigación argumenta que la mayoría de los atributos estéticos pedidos por el mercado no están relacionados con el gusto y perfil nutricional de los alimentos. De hecho, aquellas frutas producidas en cultivo ecológico suelen tener más afectaciones estéticas, a pesar de que presentan un mejor perfil gustativo y nutricional. Sin embargo, los requerimientos estéticos dificultan el acceso a frutas ecológicas.
Cómo frenar las pérdidas de cítricos en el campo
Para reducir de manera efectiva las pérdidas alimentarias en cítricos, es imprescindible actuar en varios frentes:
- Aplicar una gestión integrada de plagas que priorice prácticas agroecológicas y métodos de control biológico, reduciendo así el impacto de enfermedades que producen gran parte de los descartes. También es clave ofrecer un acompañamiento técnico adecuado a las fincas, con asesoramiento público y multidisciplinario que permita diseñar planes de prevención adaptados a cada explotación.
- Flexibilizar los criterios estéticos impuestos por la distribución, que descartan frutas perfectamente comestibles por calibre, color o pequeñas imperfecciones.
- Garantizar precios justos para el sector primario, ya que en muchos casos el valor pagado por las cadenas no cubre los costos de producción y cosecha.
- Mejorar la sensibilización y aceptación de frutas imperfectas entre la población, promoviendo un consumo responsable que reconozca el valor del trabajo agrícola y contribuya a mitigar un problema con graves impactos sociales, económicos y ambientales.
