Las hermanas gemelas sevillanas Reyes y Ángela Queralton comenzarán a coser durante la pandemia usando la máquina de su madre, sin conocimientos ni experiencia previa, y así crearon Quelton, una empresa dedicada a la fabricación de bikinis exclusivos, fabricados con material metalizado bajo el concepto de «slow fashion». Su propuesta ha tenido una notable aceptación en redes sociales, donde cuentan con cerca de 40.000 seguidores.
Oportunidad en pandemia: todos hacían manualidades; ellas, bikinis
La idea surgió durante la pandemia, cuando las gemelas buscaban un bikini que les quedara bien y que fuese estético, pero no lograban encontrarlo. «Cogimos la máquina de coser de nuestra madre sin tener ni idea de patronajes, confección ni diseño de moda», cuenta Reyes. Durante ese tiempo libre, decidieron hacer bikinis porque su interés por la moda aumentaba a medida que se acercaba el verano.
Empezaron a buscar patrones en YouTube y confeccionaron bikinis personalizados, comprando telas a través de internet. Publicaban sus creaciones en Instagram, lo que les permitió atraer a una clientela y comenzar a vender.
El patrón icónico de la mano de Brasil
En 2021, mientras buscaban un taller de confección en Madrid, encontraron a dos jóvenes que habían aprendido patronaje en Brasil, especializado en moda de baño. «Nos presentamos en su fábrica, les gustó nuestra marca y nos apoyaron desde el principio. Así nació el patrón más icónico de Quelton», relata Reyes.
Ángela destaca que pronto se dieron cuenta de que el modelo de negocio basado en personalizar bikini no era sostenible a largo plazo por el tiempo que requería, y que para crecer necesitaban volumen. Por ello, comenzaron a crear pequeñas colecciones que podían enviar rápidamente, con buenos resultados a través de su página web.
Con mucho esfuerzo en marketing y contenido, comenzaron a impulsar su marca mientras trabajaban en la empresa familiar. «En julio de este año decidimos dedicarnos al 100% a Quelton, después de pasar el drama familiar de dejar la empresa de nuestros padres», comentan.
El diseño de su «patrón icónico» se caracteriza por el uso de telas metalizadas y combinaciones de colores sencillas con un toque de elegancia, buscando captar un público más amplio con diferentes patrones cada año.
Una marca con exclusividad
Quelton busca ofrecer a su clientela «patrones que realmente sientan bien» y un «outfit icónico». Cada colección de bikinis es limitada y no se reponen, lo que da a sus clientes una sensación de exclusividad. «Si encuentras el bikini que te gusta, perfecto; si no, tendrás que esperar a la próxima colección del año siguiente», advierten.
Cada colección incluye aproximadamente una docena de modelos y producen alrededor de 200 unidades de cada modelo. Actualmente tienen más de 20.000 seguidores en Instagram, y están cerca de alcanzar esa cifra en TikTok. Aunque su modelo de negocio es principalmente virtual, también cuentan con puntos de venta selectos, como en Ibiza, donde los clientes pueden probarse los bikinis.
Lanzadera, un apoyo constante
Su entrada a la aceleradora Lanzadera en Valencia les permitió «romper con todo», según Ángela. Al pasar de dedicar algunos tiempos muertos a su proyecto, empezaron a centrarse completamente en él. «A los 25 años, pensábamos que si nos estrellábamos era la edad perfecta para intentarlo», señala Reyes.
La estancia en Lanzadera les ha facilitado trabajar juntas de manera más eficiente, además de rodearse de personas que les brindan otra visión sobre su empresa. «Muchas veces que los números no salían o tuvimos problemas con las proyecciones financieras, nuestros compañeros fueron quienes nos apoyaron y animaron a seguir», valoran.
Estos meses en Lanzadera han contribuido a mejorar su producto, la web y la identidad de la marca. Ahora ya tienen «una estrategia para 2026» y esperan que, después de facturar 150.000 euros en 2025, en un año puedan duplicar sus ventas.
Objetivo: romper la estacionalidad
En el futuro, Quelton pretende «romper la estacionalidad» buscando nuevos mercados en Latinoamérica, Australia y otros lugares donde el verano sea inverso. «Si lo piensas, verano es todo el año», reflexionan.
Además de bikinis, están ampliando su oferta con complementos como faldas o tops, permitiendo a sus clientas «vestir de Quelton para ir a la playa».
Es un emocionante viaje para las gemelas Queralton, quienes, desde sus humildes comienzos, están demostrando que la pasión por la moda y el emprendimiento pueden llevar a grandes logros.
Por Mónica Collado
