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MADRID, 3 de octubre de 2023 (EUROPA PRESS) – Las pruebas de detección temprana de múltiples cánceres, conocidas como MCED por sus siglas en inglés, son análisis de sangre diseñados para identificar señales de varios tipos de cáncer antes de que aparezcan síntomas. La intención de estas pruebas es detectar la enfermedad a tiempo, cuando los tratamientos suelen ser más efectivos, mejorando así la supervivencia de los pacientes.
¿Qué son las pruebas MCED?
En la actualidad, estas pruebas están en fase de desarrollo y evaluación científica. Aunque varias versiones de las pruebas MCED ya están disponibles comercialmente, la evidencia sobre su eficacia, precisión y seguridad en personas asintomáticas es todavía limitada. Los estudios existentes indican que la exactitud de los tests puede variar según el tipo de cáncer y la población evaluada. Hasta el momento, no se han realizado ensayos controlados amplios que confirmen sus beneficios a largo plazo.
A pesar del creciente interés y las expectativas que generan, los expertos advierten que los MCED deben considerarse herramientas complementarias, y no sustitutos del cribado convencional o de la vigilancia médica habitual. La investigación continúa en busca de determinar qué pruebas son más efectivas, cómo deben aplicarse y en qué grupos de población ofrecen mayores beneficios.
Precaución y uso complementario
Una revisión sistemática realizada por la Universidad de Carolina del Norte y la Universidad Estatal de Ohio (EE.UU.) ha evaluado los beneficios, la precisión y los perjuicios de las pruebas de detección temprana de múltiples cánceres (MCED) en sangre en adultos asintomáticos. Los resultados de esta revisión sugieren que aún no se han llevado a cabo estudios controlados que informen de manera concluyente los beneficios del cribado con pruebas de MCED, y la evidencia disponible es insuficiente para determinar sus perjuicios y precisión. Estos hallazgos pueden orientar futuras investigaciones sobre las pruebas de MCED. La revisión ha sido publicada en ‘Annals of Internal Medicine’.
Los investigadores, centrales en esta revisión, se enfocaron en analizar estudios controlados sobre pruebas de MCED en poblaciones asintomáticas, evaluando factores como la detección de cáncer, la mortalidad, la calidad de vida y los perjuicios (incluyendo efectos psicosociales, eventos adversos y disminución en el cribado estándar), junto con estudios no controlados sobre los perjuicios de la evaluación diagnóstica, y estudios sobre la precisión de las pruebas entre el 1 de enero de 2013 y el 26 de diciembre de 2024.
Necesidad de más estudios sobre mortalidad y seguridad
Los investigadores no lograron identificar ningún estudio controlado completo de pruebas de MCED para el cribado. Para evaluar la precisión de las pruebas, analizaron 20 estudios únicos que informaban sobre 19 pruebas de MCED distintas, encontrando que la precisión variaba considerablemente dependiendo del diseño del estudio y del tipo de cáncer para el que se diseñó la prueba.
Un estudio controlado reportó un perjuicio derivado del resultado del cribado y dos perjuicios relacionados con los resultados de la evaluación diagnóstica. No obstante, la robustez de la evidencia reportada se consideró insuficiente debido principalmente a las limitaciones del estudio y a los hallazgos inconsistentes o desconocidos.
A pesar de la evidencia limitada que respalda la adopción generalizada de las pruebas de MCED, algunas de ellas se encuentran en el mercado. Para abordar las lagunas de conocimiento, los revisores recomiendan que futuras investigaciones incluyan estudios empíricos sobre los resultados indirectos de la mortalidad por cáncer, así como sobre los beneficios y perjuicios de las pruebas de MCED en diversas poblaciones, su rentabilidad, el momento óptimo de uso y la frecuencia para repetir el cribado, además de la comunicación de los beneficios y riesgos del cribado con pruebas de MCED tanto a profesionales sanitarios como a pacientes.
Los resultados de esta revisión pueden ser fundamentales para la toma de decisiones clínicas y de políticas por parte de profesionales de salud, organizaciones médicas, desarrolladores de guías, aseguradoras de salud y otros grupos u organizaciones implicadas.
