El 1 de octubre de 2025, la eurodiputada y ‘número dos’ de Podemos, Irene Montero, expresó su desacuerdo con la recomendación del Gobierno español de que la Global Sumud Flotilla, que se dirige a Gaza, no se adentre en la zona de exclusión establecida por Israel. Montero subrayó que la «obligación legal» del Ejecutivo es proteger esta misión, la cual cuenta con el buque ‘Furor’ de la Armada española para apoyarla, y no actuar como un “instrumento de Israel”.
La crítica de Irene Montero
Durante su declaración, Montero condenó la posición del Gobierno, afirmando que el buque que fue enviado para ayudar a la flotilla, en realidad, «les pide abandonar la misión». Enfatizó que es Israel quien está violando la legalidad internacional al atacar a los integrantes de la flotilla.
La postura del Gobierno
La posición del Ejecutivo, comunicada a los integrantes de la flotilla, indica que el ‘Furor’ se encuentra en un radio operativo para realizar operaciones de rescate en caso de ser necesario. Sin embargo, advirtieron que no podría entrar en la zona de exclusión definida por el ejército israelí, ya que hacerlo podría poner en riesgo tanto la integridad física de la tripulación como la propia flotilla.
Dilema humanitario
El Gobierno justificó su postura, argumentando que aunque la misión de la flotilla es encomiable y legítima, las vidas de sus integrantes deben ser la prioridad. En este contexto, instaron a la flotilla a no adentrarse hacia Gaza, advirtiendo del «riesgo severo» que implicaría hacerlo.
Este intercambio de declaraciones destaca el conflicto persistente en torno a la situación en Gaza y la postura de España respecto a este asunto internacional. La tensión entre la protección de misiones humanitarias y la respuesta a los peligros en la región sigue siendo un punto crítico de debate en la política exterior española.
